(Por redacción País Productivo) Parece mentira, pero según previsiones del Fondo Monentario Internacional (FMI), la guerra comercial desatada por Estados Unidos provocaría un menor crecimiento de la economía mundial, más no afectaría en demasía a Argentina.
A partir de la suba de aranceles generalizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que derivó en un enfrentamiento abierto con China – aparentemente su principal objetivo -, el FMI redujo en medio punto porcentual las proyecciones de crecimiento de la economía global hasta el 2,8%.
“Los aranceles son un shock de oferta negativo para la economía”, indicaron desde el organismo, que entiende que esto provoca una “reasignación de recursos hacia la producción de bienes no competitivos, con una pérdida resultante de productividad agregada, menor actividad y mayores costos y precios de producción”.
Así, “la rápida escalada de las tensiones comerciales y los niveles extremadamente altos de incertidumbre política” tendrán un “impacto significativo en la actividad económica global”, afirmaron.
El mayor impacto se daría en las denominadas «economías avanzadas», con Estados Unidos creciendo 1,8% este año y 1,7% en 2026. Este es el único caso proyectado en donde se prevé una caída para el próximo año.
La Eurozona crecería 0,8% este año y 1,2% el siguiente, mientras que Japón lo haría 0,6% en ambos años y el Reino Unido, 1,1% y 1,4% respectivamente.
En cuanto a los «mercados emergentes y en desaroloo», el crecimiento para este año sería del 3,7% y del 3,9% el siguiente.
El mayor crecimiento se vería en India, con 6,2% en 2025 y 6,3%, mientras que China lo haría en ambos años en un 4%.
Argentina a salvo
Resulta extraño que el contexto internacional no afecte – como siempre ha sucedido – a la economía argentina, pero el FMI opina que, en este caso, no lo hará.
En este sentido, el organismo dejó sin cambios la proyección de crecimiento para este año en 5,5% y en 4,5% para el año que viene, números más que auspiciosos.
Asimismo, prevé una fuerte desaceleración de la inflación en nuestro país: 35,9% en 2025 y 14,5% en 2026.
Pero hay dos previsiones que no son alentadoras. Por un lado, la guerra comercial golpea de lleno al petróleo, cuyo precio se desplomó más de US$ 20 por barril ni bien comenzó la escalada arancelaria y proyecta que este año terminará cediendo un 15,5% en su valor.
Esto es central para Argentina pensando en el desarrollo de Vaca Muerta y las esperanzas de que aporte exportaciones por US$ 30.000 millones en 2030.
Esto también impacta en la balanza comercial argentina, la cual pasaría de un superávit de 1% del PBI de 2024, a una merma del 0,4% este año y del 0,3% el siguiente.
