(Por redacción País Productivo) Con la cosecha de granos gruesos dando sus primeros pasos, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) realizó importantes cambios en las estimaciones de producción de soja y maíz, lo cual obliga a recalibrar desde el stock de mercadería hasta las divisas que ingresarán al país.
A partir de un trabajo realizado con imágenes satelitales, la entidad bursátil determinó que se sembraron unas 510.000 hectáreas más de maíz a nivel nacional ubicándolo en 8,3 millones de hectáreas, de las cuales se consecharían unas 7 millones con destino grano comercial.
Así, en la provincia de Buenos Aires se han sumado 230.000 hectáreas, en Santa Fe 150.000, en Córdoba 80.000 y en Entre Ríos casi 50.000 .

Teniendo en cuenta estos números, los técnicos de la BCR elevaron las estimación de producción del grano amarillo de 44,5 a 48,5 millones de toneladas, sumando unas 4 millones de toneladas más.
«En general se trata de hectáreas que se sembraron con maíz temprano. Han sido determinantes particularmente las lluvias de Santa Rosa y, luego, los eventos de lluvias que se dieron en la región central entre el 8 y 14 de octubre. A pesar de la falta de agua de setiembre y la determinación que había en evitar siembras tardías por la chicharrita, dichos eventos fueron claves para implantar más maíz del que se estimaba», marcaron desde la Bolsa rosarina.
Asimismo, esto es una muestra más de que el negocio de la soja no es tan rentable como se cree. «También vuelve a ponerse en evidencia que, aún en uno de los años más difíciles para el maíz, el cultivo exhibe ventajas productivas y económicas que cuesta ver en la soja», marcaron.
Yendo a la oleaginosa, el ajuste en área fue de 370.000 hectáreas, lo que deja la nueva estimación en 17,64 millones de hectáreas, con una superficie cosechable de casi 16,4 millones.

Así, el aumento interanual de área sembrada sería del 7% y, sin cambios en los rindes respecto de un mes atrás, se estima una producción de 45,5 millones de toneladas, un millón menos que en la última previsión.
«La cosecha es muy incipiente, y si bien hay buenos indicios en la recuperación del peso de grano en la franja central, se está a la espera de que la cosecha tome impulso para ajustar los rindes, por lo que se mantienen los estimados en marzo», concluyó el informe.