El economista también analizó el contexto internacional adverso y advirtió que no ve «ninguna señal de que este gobierno vaya hacia una política industrial».
El plan económico de Javier Milei sigue bajo la presión de un dólar atrasado, un mercado que no se termina de convencer y un contexto internacional adverso. Según los que saben, hay una sola salida provisoria: pactar con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, para Juan Manuel Telechea, economista y docente universitario, esa meta está lejos. “Me parece que todavía está verde el acuerdo”, sostuvo en un diálogo con País Productivo.
En la entrevista radial, el invitado analizó la situación y llegó a la conclusión de que no están definidas aún las condiciones para sellar el convenio. “Si estuviera cerrado, hubiéramos visto el memorándum técnico junto con el decreto. Me parece que no lo tienen todavía”, remarcó y agregó que la emisión y publicación de aquella medida por parte del presidente de la Nación fue una “jugada a dos bandas”, del Ejecutivo.
“Por un lado buscan acelerar el proceso en el Congreso y por el otro quieren mandarle un mensaje al FMI y decirle: ‘Mirá, ya tenemos esta parte cerrada’”, opinó Telechea. Según su interpretación, el organismo internacional exige que la gestión libertaria tenga un apoyo político y con ese requerimiento lo está encerrando. Cree que, al pedir la intervención del Legislativo sin tener nada en concreto, “el Gobierno salió del laberinto por arriba”.
El economista es uno de los que afirma que es importante conseguir este pacto con el Fondo Monetario para mantener el esquema cambiario que propone el oficialismo. “Por eso el apuro por sacarlo de una manera tan desprolija”, explicó. Entiende que ese es el motivo por el cual en una negociación que venía lenta y con idas y vueltas, de repente se aceleró.
“A las tensiones internas que había con el mercado local se le suma el fuerte golpazo de la política económica de (el presidente estadounidense, Donald) Trump. La combinación de esas dos cuestiones generaron un impacto importante a nivel financiero y la manera de calmar esa incertidumbre es confirmar el acuerdo”, sostuvo.
Más allá de estos intentos, la inestabilidad se va a mantener hasta tanto no se sepan las condiciones reales del pacto con el FMI desde el punto de vista de Telechea, que agrega: “Debería venir con un desembolso importante, de entre 7 mil y 8 mil millones de dólares nuevos de financiamiento”.
“Si se logra el acuerdo, el Gobierno va a tener una herramienta para ir flexibilizando las regulaciones cambiarias sin que eso genere un saldo devaluatorio abrupto, que podría subir inflación y desestabilizar el plan económico”, planeó el entrevistado para cerrar el tema del FMI.
El repunte en las estadísticas y en la realidad
El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró que en diciembre de 2024 hubo un crecimiento del 5,5% en comparación con el mismo periodo de 2023. Consultado por este resultado, Juan Manuel Telechea, sostuvo que hacer este tipo de comparaciones puede ser engañoso.
“Se miran las variaciones interanuales y dan positivas, justamente porque estamos comparando con meses muy malos del año pasado”, aclaró y respaldó la necesidad de analizar las cifras mensuales más allá de la estacionalidad. “De esa manera, lo que vemos es una caída importante de la industria”, remarcó.
“Hoy en día la situación no es buena y lo más preocupante es que no está dando señales de repunte”, advirtió Telechea. Comparó la evolución del sector con la de otros rubros que tuvieron retracciones grandes en el primer semestre del 2024, pero que después vieron una recuperación. Desde su punto de vista, el problema es el esquema que pretende instalar el oficialismo.
“Con la reducción de aranceles, de la protección y de las retenciones apunta a un modelo mucho más primarizado donde los sectores más dinámicos van a ser el agro, la energía y los demás extractivistas. La construcción y la industria, que son los sectores que más traccionan el empleo y la actividad económica doméstica, van a tener niveles más bajos que en años anteriores”, profundizó el experto.
“Hay que ponerse muy fino con las estadísticas, porque el Gobierno toma la que le conviene. Cuando hablás del crecimiento del 5,5%, hay dos cosas que es necesario aclarar. La primera tiene que ver con la comparación interanual, pero también hay que tener en cuenta que el agro está impulsando muchísimo y, si vos lo sacás del EMAE, el porcentaje es mucho más bajo”, explicó.
El economista ve la misma desigualdad en torno a la capacidad adquisitiva: “Además de la heterogeneidad en la actividad económica, hay una heterogeneidad en los ingresos. Solamente se ve un repunte mínimo en el sector privado registrado. El resto de la población -jubilados, informales y sector público- está entre 5 y 15 puntos por debajo de los niveles del año pasado”.
“Si a eso le sumás el efecto de la falta de actualización de los ponderadores de la canasta del IPC (Índice de Precios al Consumidor), ahí tenés unos cinco puntos adicionales de caída del poder de compra para todos. Ni siquiera los privados le habrían ganado a la inflación el año pasado. En esta configuración se hace evidente, porque el consumo no termina de reponerse”, insistió Telechea.
Producción y plan económico
“No veo ninguna señal de que este Gobierno vaya hacia una política industrial, todo lo contrario, las medidas que está tomando van en contra”, reflexionó el docente sobre la postura del oficialismo. Remarcó que ni siquiera hubo reducción de impuestos tal como reclamaron algunos empresarios.
Con algo de preocupación, sostuvo que la gestión libertaria considera que la actividad productiva es parte del problema. “Si bien la inflación no está provocada por aumentos de precios puntuales del sector, para ellos es importante abrir las importaciones y que eso domestique los valores locales. En ese sentido, la industria es más un palo en la rueda que un generador de empleo”, señaló.
“Honestamente veo un panorama bastante complicado, porque para el Gobierno no es dinámico o relevante”, reconoció el economista respecto al futuro a mediano plazo del rubro manufacturero. Tampoco cree que la promoción de puestos laborales registrados sea una prioridad para esta administración nacional.
“Ya vivimos un proceso similar en la convertibilidad y la respuesta es que claramente no hay un reemplazo para la industria en cuanto a la generación de trabajo”, dijo Telechea. Según su opinión, la velocidad de los cambios es otro indicio de que la reconvención de la matriz industrial para mantener el nivel de ocupación no está en los planes.
“Alguien que estuvo durante diez años en la industria no se reconvierte en tres años y empieza a trabajar en un call center para Estados Unidos”, insistió para reforzar la idea de que para el Ejecutivo mantener baja la inflación es la prioridad. “Ellos piensan: ‘Habrá más informalidad y eso tardará un par de años en acomodarse gracias al libre mercado’”, imagino el especialista.
La caída de la capacidad adquisitiva, la baja generación de empleo y la disminución del consumo son los puntos más reprochables del esquema actual para el economista. En su opinión, es más importante poner el ojo en estas cuestiones que “correr al Gobierno” por el lado de los ponderadores del IPC. “Discutir la baja de la inflación no tiene sentido, porque es una realidad contundente”, concluyó.
