(Por redacción País Productivo) Tres empresas agroindustriales de renombre se presentaron hoy a concurso de acreedores en lo que dejo al desnudo, por un lado, que los números de muchas empresas del agro no están cerrando, ya sea por la suba de costos, la economía argentina o por los efectos todavía nocivos de la sequía, mientras que por el otro, queda en evidencia los malos y poco claros manejos empresariales y el sobreendeudamiento del sector.
En primer turno fue la cooperativa láctea SanCor la que anunció que se presentaba a concurso de acreedores, una firma que supo ser una de las firmas más importante en el mercado de lácteos, pero que hace ya décadas viene atravesando un proceso de crisis y restructuración, que en los últimos meses se agravó, con el despido de más de 300 trabajadores y la paralización de plantas.
Ante tal situación, SanCor comunicó hoy que «presentó, oficialmente, la formación y apertura del concurso preventivo de acreedores, que por sorteo fue asignado al Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, como parte del proceso destinado a resolver su situación económica y financiera».

La firma láctea, comentó que «tras atravesar una profunda crisis en 2017, la Cooperativa inició un proceso de reestructuración que fue cumpliendo distintas etapas. Este plan incluyó una instancia extrajudicial, así como la venta y cierre de varias dependencias productivas, comerciales y administrativas. Estas medidas permitieron una paulatina estabilización de la situación que transitaba SanCor».
«Con el paso del tiempo, SanCor evaluó diferentes alternativas y mantuvo negociaciones con un grupo empresarial interesado en desarrollar un fideicomiso que impulsara su recuperación. Sin embargo, luego de dos años, esa iniciativa no prosperó, lo que marcó un punto crítico en el camino de la Cooperativa».
Ya desde 2024, la empresa redujo su aperatoria a casi su mínima expresión, contando con un puñado de plantas en funcionamiento y procesando apenas 200.000 litros de leche diarios, cuando supo hacerlo en un volumen promedio de cinco millones de litros.
«A pesar de este panorama, SanCor continuó dialogando con nuevos interlocutores interesados en participar del negocio, logrando progresos significativos en dichas gestiones. Sin embargo, antes de avanzar con cualquier iniciativa concreta, la Cooperativa debe resolver los problemas derivados de sus deudas y otras circunstancias que podrían frustrar futuras negociaciones», advirtió.
Es por eso que «en este contexto, y con el objetivo de ofrecer una solución a todos los interesados, SanCor decidió dar este paso judicial» y sostuvo que «aunque los resultados de esta medida no pueden preverse con certeza, la Cooperativa confía en que las partes involucradas llegarán a un entendimiento. Esto permitirá concretar, con el apoyo de herramientas técnicas y financieras adecuadas, una solución definitiva que garantice la consolidación de SanCor».
Los Grobo
El segundo turno fue para Los Grobo y su subsidiaria Agrofina, empresas creadas por la familia Grobocopatel en Carlos Casares, con un crecimiento exponencial en las últimas décadas, pero que hace algunas semanas se conoció que atravesaba severos problemas financieros y concurrió en cesación de pagos.
«Me dirijo a ustedes en mi carácter de Responsable de Relaciones con el Mercado de Los Grobo Agropecuaria SA, a fin de informar que mediante reunión de Directorio celebrada el día 31 de enero del corriente año, se ha decidido solicitar la apertura del concurso preventivo de la Sociedad para posibilitar la continuación del negocio y el mantenimiento de la fuente de trabajo. En consecuencia, en el día de hoy, la Sociedad ha presentado la solicitud de apertura de concurso preventivo en sede judicial, informó Los Grobo a la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Agrofina, empresa de insumos agrícolas controla por Los Grobo Agropecuaria, presentó la misma nota a la CNV.
Según indicaron desde la empresa al diario La Nación, que se solicitó tal recurso «como medida legal para posibilitar la continuidad de las compañías, de su operación, de sus activos y de sus fuentes de trabajo. A partir de la presentación a concurso, las compañías van a seguir operativas y trabajando en una solución integral que ordene la situación del negocio y su capacidad financiera”.
“Priorizaremos nuestro compromiso con productores, proveedores, colaboradores y clientes y continuaremos operando hasta la resolución de este concurso”, agregaron a dicho medio.
Surcos
EL tercer turno fue para Surcos. La firma de insumos incurrió en los últimos meses en el incumplimiento de sus deudas, en especial en el mercado de capitales, al no poder afrontar la cancelación de Obligaciones Negociables (ON) y pagarés bursátiles. Según trascendidos, la deuda total de Surcos asciende a US$ 24 millones, con cunetas inhibidas y embargadas.
La firma de insumos incurrió en los últimos meses en el incumplimiento de sus deudas, en especial en el mercado de capitales, al no poder afrontar la cancelación de Obligaciones Negociables (ON) y pagarés bursátiles. Según trascendidos, la deuda total de Surcos asciende a US$ 24 millones, con cunetas inhibidas y embargadas.

En dicho escrito, la empresa en default explicó que “en la reunión de Directorio mencionada precedentemente se ha dejado en manifiesto que se estima que dicha presentación permitirá lograr la sustentabilidad de la deuda incurrida por la Sociedad, tanto en términos de volumen como de costo y, de este modo, continuar con las operaciones de la Sociedad».
En este sentido, marcó que este accionar «representa una oportunidad para reorientar el negocio de la Sociedad de manera sostenible a largo plazo, generar una oportunidad para atraer inversión productiva destinada al crecimiento de sus operaciones, todo lo cual redundará en beneficios para todos los actores relacionados con el negocio de la Sociedad, incluyendo a sus acreedores y empleados, entre otros”