(Por redacción País Productivo) La siembra de soja finalizó a nivel nacional con 18,4 millones de hectáreas y una proyección de producción de 49,5 millones de toneladas, en un contexto climático adverso para el cultivo.

Según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), tras un progreso semanal de 0,8 puntos porcentuales (pp), las labores concluyeron en el norte del país.

«A pesar de las lluvias registradas durante los últimos días, la condición hídrica Adecuada/Óptima se ha incrementado en tan solo 3 puntos porcentuales (pp). Como consecuencia de ello, el 72 % de la superficie implantada ha sostenido una condición de cultivo Normal/Excelente», indicó el informe de la BCBA.

Lo cierto es que la ola de calor de las últimas semanas y la falta de lluvias o erráticas en el mejor de los casos, viene golpeando los rindes de la oleaginosa.

«Casi el 50% de la soja de primera ha iniciado etapas críticas sobre ambos núcleos, donde se han registrado lluvias de variada intensidad y distribución por lo que aún se requiere de futuras precipitaciones«, indicó la entidad.

En cuanto a la soja de segunda, a nivel nacional, el 6% ha iniciado estadios reproductivos, mayoritariamente sobre ambos núcleos. «Cabe destacar una mejor condición de hídrica del Núcleo Norte respecto al Núcleo sur, donde los planteos de segunda comienzan etapas de mayor demanda hídrica», puntualizó el trabajo.

Por el lado del maíz, la siembra con destino a grano ha alcanzado el 98,7 % de las 6,6 millones de hectáreas previstas para la campaña en curso, con un avance intersemanal de apenas 0,4 puntos porcentuales.

«Las labores se han concentrado en el norte del área agrícola, donde se espera concluir con los trabajos durante la primera semana de febrero», indicó la BCBA.

A pesar de las precipitaciones de intensidad variable registradas en algunas zonas de la región agrícola, «la condición del cultivo continúa deteriorándose», ya que en la última semana, la proporción de lotes en estado Normal/Excelente se redujo en 2,9 pp.

A su vez, la totalidad del maíz temprano en el centro y sur del área agrícola ha superado el período crítico, aunque «la sequía podría haber afectado el llenado de granos».

Mientras tanto, el 24,5 % del maíz tardío ha iniciado su fase crítica, por lo que «será fundamental la ocurrencia de lluvias que mejoren la disponibilidad hídrica y eviten pérdidas en el potencial de rendimiento».