(Por redacción País Productivo) La historia de la cooperativa láctea SanCor parece entrar en un declive final, de no darse un milagro que recupere la empresa.
Así, a la caída impresionante de la producción, que llevó a la firma de ser una de las principales productora de lácteos a procesar apenas 200.000 litros de leche por día, a mantener deudas con proveedores y pago de salarios atrasados, se le sumó ahora una ola de despidos.
A finales de la semana pasada y principios de esta, la cooperativa envío aproximadamente unos 350 telegramas de despidos, argumente el cese de los servicios por cuestiones de «fuerza mayor».
«Por las razones de fuerza mayor ajenas a la voluntad de la compañía, que son de público conocimiento, prescindimos de sus servicios a partir del día de la fecha (Art. 247 LCT) indemnizaciones, liquidación final y certificados de trabajo – CFR Art. 247 a su disposición en términos de ley – Conste”, indica el escrito recibido por los trabajadores.
Estos, según relataron medios especializados, eran empleados que se desempeñaban bajo el regimen de «jornada libre», o sea, que no eran de tiempo completo o no contaban con tareas asignadas.
Pero ayer se conoció otra noticia que termina de pintar la escena que vive SanCor: le cortaron la luz a la planta de la localidad cordobesa de Balnearia, de las pocas que quedaron operativas.
Según informó el portal Bichos de Campo, la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos Balnearia Ltda., dicidió cortar el suministro en dicha fabrica, que elabora quesos semiduros.
