(Por redacción País Productivo) La campaña de trigo 2024/25 fue la primera que se dio integramente en la presidencia de Javier Milei, con la simebra y la cosecha dándose durante su mandato, y si puede decir que no le trae malas noticias.

Lo pimero que hay que decir es que fue una campaña de trigo con buen resultado productivo después de varios fracasos en los ciclos anteriores.

Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), el volumen obtenido creció un 23% hasta las 18,6 millones de toneladas, lo que también implicó un aumento del 8,8% respecto a los últimos cinco ciclos.

Esto se dio dela mano de un incremento en el área de siembra del 7%, ubicándose en 6,3 millones de hectáreas y una mejora en el rinde promedio en la misma proporción, hasta lograr los 30,4 quintales por hectárea (qq/ha).

Dicho esto, el saldo exportable tuvo un salto a 12,2 millones de toneladas tendrán como destino la exportación (vs 7,6 millones de la campaña pasada), mientras que 6,3 millones se procesarán en el país para la elaboración de harina.

Así, se espera que las exportaciones del complejo estipuladas para esta campaña comercial, que comenzó en diciembre y se extenderá hasta el mismo mes de 2025, tengan un salto del 49%, generando ingresos por US$ 2.910 millones. Esto implica un aumento de US$ 960 millones en los despachos.

Por otro lado, el Producto Bruto Triguero (PBT), esto quiere decir la cantidad de dinero que el sector volcará a la economía del país, crecerá un 26% hasta alcanzar los US$ 2.890 millones, o sea, US$ 600 millones más.

En cuanto a la recaudaciób, el Gobierno percibirá unos US$ 930 millones en impuestos, principalmente retenciones, frente a los US$ 770 millones que recaudó durante la campaña pasada.