(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional, en una acción inédita, decidió prorrogar por segunda vez el Presupuesto de 2023, ante la imposibilidad de hacer aprobar dicha Ley sin cambios en el Congreso.
«A partir del 1° de enero de 2025 rigen, en virtud de lo establecido por el artículo 27 de la Ley de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional N° 24.156 y sus modificatorias, las disposiciones de la Ley N° 27.701 de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2023, sus normas modificatorias y complementarias, vigente conforme el citado artículo 27, en los términos del Decreto N° 88 del 26 de diciembre de 2023!, indicó el decreto 1131/2024 en el Boletín Oficial.
De esta manera, el Ejecutivo decidió extender el Presupuesto diseñado por la Presidencia de Alberto Fernández y su ministro de Economía, Sergio Massa, por segunda vez, aunque tendrá discrecionalidad en el aumento o recorte de las partidad.
Así, la normativa instruye «al Jefe de Gabinete de Ministros a adecuar, oportunamente, el presupuesto que se prorroga mediante el artículo 1° del presente decreto con el fin de dar cumplimiento a los incisos 1 y 2 del artículo 27 de la Ley de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional N° 24.156 y sus modificatorias, como así también a efectuar las modificaciones institucionales, en el marco de la Ley de Ministerios N° 22.520 (texto ordenado por Decreto N° 438/92), sus modificatorias y complementarias».
Una de las pautas claves del Presupuesto libertario para 2025 que fue presentado por el Presidente Javier Milei en persona en el Congreso nacional, como una muestra de la importancia que el Gobierno le daba a esta ley, fue el «blindaje» del déficit cero. Así, el presupuesto del sector público nacional se proyectaba “levemente superavitario” en términos del PBI en 1,5% del PBI.
Por otro lado, la «Ley de Leyes» estipulaba un crecimiento del PBI del 5% el año que viene, mismo aumento para 2026 y del 5,5% en 2027.
La industria y el comercio, se planteaban como los motores de este crecimiento con subas del 6,2% y 6,7%, respectivamente.
Por su parte, el sector agropecuario avanzaría, según las proyecciones en ese momento, del 3,5%, luego de la recuperación de la cosecha del corriente.
En suma, los rubros de bienes crecían en promedio 5,6%, por encima de los servicios, que subían 4,4%. Por el lado de la demanda, se prevé una recuperación de todos los componentes; en particular, el consumo privado crece 4,5% y la inversión, 9,9%.
Por su parte, se proyectaba que el dólar oficial llegue a $1207 en diciembre de 2025, mientras que en 2024 cerraría $1019,9; En 2026, llegaría a $1347; y en 2027 a $1446.
La inflación en 2025 sería del 18,3% interanual en 2025, más de 60 puntos por debajo de lo que se espera que cierre este año (104%).
El valor exportado de bienes y servicios se proyecta con un aumento de 9% y el valor importado con una suba de 13,4% en 2025, resultando en un superávit comercial de US$ 20.748 millones en 2025.