(Por redacción País Productivo) El campo y la agroindustria argentina cierran un buen año desde lo productivo, pero pésimo en lo que se refiere a precios internacionales, lo cual no solo lima la rentabilidad de los productores, sino que llevará a terreno negativo en 2025 la cantidad de divisas que ingresen del sector.
Según un informe del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), para la campaña 2024/25 se prevé una producción de granos de 131,7 millones de toneladas y un volumen a exportar de 93,5 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento del 4% y 7% respectivamente.

No obstante, esta mejora en el volumen obtenido y exportado no se verá traducida en mayores ingresos, por la caída de los precios de los granos, más allá de que sectores por fuera de los cereales y las oleaginosas sí lo hagan.
Si se hace un análisis pormenorizado de los precios FOB (el precio que se pagan por la exportaciones en Argentina), se puede ver que la primera posición de la harina de soja, el poroto de soja, el trigo y el maíz disminuyó en un 31%, 18%, 6% y 3% respectivamente en comparación con diciembre del año pasado, y solo se registraron mejoras en el aceite de soja y de girasol, indicó el trabajo del CAA.
Con un 2025 que no promete venir con subas de los precios, sino todo lo contrario por muy buenas proyecciones productivas en Brasil, Argentina y Estados Unidos, lo cual hará que haya más oferta en un mercado ya sobre-ofertado, las estimaciones de ingreso de divisas se ubican a la baja.

Así, el CAA prevé que el sector de cereales y oleaginosas exporte el año que viene US$ 29.671 millones, unos US$ 1.390 millones menos que lo estipulado para este año. «Esta disminución es principalmente explicada por un efecto precio negativo de US$ 2.898 millones, parcialmente compensado por un aumento en las cantidades exportadas, que suman un efecto positivo de US$ 1.508 millones», detalló el trabajo.
No obstante, hay una compensación parcial por parte de los demás complejos productivos, ya que se prevé que las exportaciones de carnes registrarían un incremento de US$ 444 millones, alcanzando los US$ 3.997 millones, mientras que las economías regionales experimentarían un incremento de US$ 236 millones, alcanzando los US$ 11.152 millones.
Así, teniendo en cuenta el conjunto del sector agroindustrial, los ingresos por exportaciones alcanzarían los US$ 44.820 millones, lo que representa una caída de US$ 710 millones respecto a las estimaciones para 2024.
