(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional decidió prorrogar hasta el 9 de julio de 2025 la emergencia energética nacional y con ello, la posibilidad de readecuar los cuadros tarifarios y precios de la electricidad y el gas.

«Prorrógase la emergencia del Sector Energético Nacional declarada por el Decreto N° 55 del 16 de diciembre de 2023, en lo que respecta a los segmentos de generación, transporte y distribución de energía eléctrica bajo jurisdicción federal y de transporte y distribución de gas natural y las acciones que de ella deriven, hasta el 9 de julio de 2025», indicó el decreto 1023/24 publicado hoy en el Boletín Oficial.

De esta manera, la Secretaría de Energía «debe continuar con la implementación de las acciones necesarias e indispensables, con relación a los segmentos comprendidos en la emergencia declarada por el artículo 1° del Decreto N° 55/23, prorrogada por el presente decreto, con el fin de establecer los mecanismos para la sanción de precios en condiciones de competencia y libre acceso».

Así también deberá «mantener en términos reales los niveles de ingresos y cubrir las necesidades de inversión, para seguir garantizando la prestación continua de los servicios públicos de transporte y distribución de energía eléctrica y gas natural en condiciones técnicas y económicas adecuadas para los prestadores y los usuarios de todas las categorías». O sea, seguirán los aumentos en las tarifas y en los precios pagados a las empresas generadoras, transformadoras y distribuidoras.

El Gobierno justificó la prórroga al sostener que «ha recibido una herencia institucional, económica y social gravísima, por lo que es imprescindible adoptar medidas que permitan superar la situación de emergencia generada por las excepcionales condiciones económicas y sociales que la Nación padece, especialmente como consecuencia de un conjunto de decisiones intervencionistas adoptadas por pasadas administraciones».

«En lo que respecta al sector energético, la referida herencia se ha verificado en la vulnerabilidad y el estado crítico en tres aspectos claves: (a) en el sistema económico recaudatorio; (b) en la funcionalidad de las instalaciones para asegurar el suministro actual y futuro; y (c) en la falta de señales de mercado para la oferta y la demanda», detalló el Ejecutivo.