(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional prorrogó por un año la concesión del manejo de cuatro centrales hidroeléctricas patagónicas a las empresas que las venían operando y abrió un proceso de venta de acciones de las mismas por el plazo de seis meses con la finalidad de privatizar dichas plantas.

A través del decreto 718/2024, el Poder Ejecutivo decidió así iniciar la privatización de las centrales Alícura, Chocón y Piedra del Águila, sobre el río Limar, y Cerros Colorados, sobre el río Neuquén.

Actualmente, el paquete accionarios de las mismas correspondían en un 98% a Enarsa y el restante 2% a Nucleoeléctrica Argentina (NASA, ambas empresas estatales.

La normativa establece que «dentro de los ciento ochenta (180) días corridos siguientes a la entrada en vigencia del presente la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía llamará a Concurso Público Nacional e Internacional, competitivo y expeditivo, con el fin de proceder a la venta del paquete accionario mayoritario o controlante» de las centrales.

En caso de no haber comprados, las acciones volverán a las empresas estatales que la controlaban.

Como todas estas plantas se encuentran en Neuquén, esta decisión tendrá un impacto directo en la provincia.

Es por eso que fuentes oficiales de dicho distrito indicaron al medio La Mañana de Neuquén que el gobierno de Javier Milei «no tiene gestión ni las jerarquías ordenadas para hacerlo».