Durante 2023 se alcanzó una balanza comercial energética equilibrada, revirtiendo un déficit de casi US$ 4.400 millones verificado durante 2022, pero para 2024 se espera una mejora en la balanza comercial energética, la que podría alcanzar un superávit cercano a los US$ 4.000 millones

En un análisis de la consultora Economía y Eenrgía (E&E) para este año, el aumento de la producción de crudo, a pesar de las limitaciones en la capacidad de transporte, la disminución de los precios internacionales del GNL y el aumento de la capacidad de transporte de gas natural desde la cuenca neuquina permitirán alcanzar un resultado superavitario en torno a los US$ 4.000 millones.

En febrero último las exportaciones registraron un incremento del 6%, mientras que las importaciones disminuyeron un 19% en términos interanuales. Dicha trayectoria permitió que se alcanzara un superávit comercial de US$ 1.438 millones en el segundo mes del año.

Así, en el primer bimestre del año, se verificó una sensible contracción en las importaciones del rubro combustibles y energía, el cual se redujo interanualmente un 65% (- US$ 851 millones).

La disminución de los precios internacionales de los productos hidrocarburíferos, la mejora en las condiciones hídricas, la expansión de la producción de crudo y, en menor medida, el incremento en la capacidad de evacuación de gas natural desde la cuenca neuquina permitió alcanzar una balanza comercial energética equilibrada durante el pasado.

En el presente año, el aumento de la producción de crudo, a pesar de las limitaciones en la capacidad de transporte, la disminución de los precios internacionales del GNL y el incremento de la capacidad de transporte de gas natural desde la cuenca neuquina permitirán alcanzar un resultado superavitario.

Se debe destacar que el país no verificaba un superávit comercial de esta magnitud desde 2009, cuando la balanza exhibió un superávit de US$ 3.830 millones.

La disminución de los precios internacionales de los hidrocarburos y la mejora en las condiciones hídricas fueron determinantes para alcanzar una disminución sustantiva de las importaciones del sector energético durante el año pasado, las cuales se redujeron en más de 4.900 MUSD respecto al año previo.

Durante el presente año, la compra externa de productos energéticos continuará su tendencia descendente, como consecuencia de los menores precios internacionales del GNL y por la ampliación de la capacidad de transporte de gas natural desde la cuenca neuquina.

Las importaciones de gas natural y GNL se reducirían a la mitad, producto de las menores necesidades de importación y dada la disminución que experimentan los precios internacionales. Por su parte, las compras externas de gasoil se contraerían en más de un 40%, ante su menor utilización en el sistema de generación de energía eléctrica.

Las importaciones de energía eléctrica se proyectaron en base a la programación estacional realizada por CAMMESA, en tanto que para estimar el volumen de importación de naftas se consideró una disminución del 5% interanual en las ventas de este producto durante 2024.

El resto de la canasta de importación se ajustó según la variación proyectada en el precio internacional del crudo.