(Por redacción País Productivo) El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja sus pronósticos de crecimiento para la Argentina y advirtió sobre los obstáculos que enfrenta la actividad económica. Durante una conferencia sobre el Hemisferio Occidental, realizada este viernes en Bangkok, Tailandia, Nigel Chalk, responsable del departamento regional del organismo, explicó los motivos del recorte y sostuvo que las perspectivas para los próximos años siguen siendo favorables, pese al menor dinamismo registrado.

“La perspectiva de crecimiento para la Argentina la hemos reducido al 2%”, afirmó Chalk al referirse a las nuevas estimaciones. La proyección para 2026 pasó del 3,5% al 2,1%, mientras que para 2027 descendió del 4% al 3,5%. El funcionario justificó la modificación en la información económica recibida, aunque aclaró que el ajuste no implica un cambio en la evaluación general del rumbo del país.

“Esa cifra es resultante de los datos que hemos recibido”, señaló Chalk, quien mantuvo su expectativa de una mejora progresiva de la actividad. “No ha cambiado nuestro punto de vista sobre la trayectoria de la economía (…) pensamos que habrá una aceleración comenzando ahora y hasta el 2027”, agregó. De ese modo, el organismo diferenció el deterioro de sus previsiones inmediatas de su visión sobre la evolución económica a mediano plazo.

Entre los factores que incidieron en la revisión, el representante del FMI mencionó la retracción del consumo y las dificultades para acceder al financiamiento. Al mismo tiempo, destacó los avances del programa económico impulsado por el presidente Javier Milei. “Las reformas en la oferta que reducen los cuellos de botella están dando resultados”, sostuvo, aunque reconoció que “la menor demanda interna y condiciones de financiamiento más estrictas” obligaron a modificar los cálculos de crecimiento.

Chalk también se refirió al costo de la estabilización económica y a las expectativas para el próximo año. “Ese proceso de ajuste nunca es fácil”, reconoció, antes de reiterar su pronóstico de recuperación: “Pero esperamos una aceleración muy positiva de crecimiento para el año próximo”. En su evaluación, además, destacó la evolución de las cuentas públicas y señaló que la Argentina integra el grupo de países latinoamericanos cuya relación entre deuda y producto bruto interno está disminuyendo.

El funcionario también valoró los cambios en la política monetaria y cambiaria. Según explicó, el país registró avances en ambos frentes, en un escenario en el que la consolidación fiscal y la acumulación de reservas ocupan un lugar central en la estrategia oficial. Las declaraciones se produjeron mientras el Gobierno busca completar la tercera revisión del acuerdo con el Fondo, una instancia clave para habilitar un nuevo desembolso de aproximadamente US$869 millones.

En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que las conversaciones con el organismo continúan. “Los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión”, afirmó tras su reunión del martes con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien expresó su respaldo al programa económico argentino. La aprobación de esa evaluación técnica resulta determinante para avanzar con los fondos previstos en el entendimiento vigente.

Por su parte, Luis Cubeddu, responsable de la División de Supervisión Multilateral del organismo, puso el foco en la necesidad de fortalecer el empleo, ampliar las fuentes de financiamiento y promover un crecimiento más sostenido. “Con las autoridades argentinas entendemos la importancia de distribuir las ganancias para que haya mayor creación de empleo y mayor crecimiento”, explicó. En esa línea, consideró que el desarrollo de los mercados de capitales puede contribuir a mejorar las condiciones de inversión y facilitar el acceso al crédito.

Cubeddu también planteó la necesidad de introducir mayor flexibilidad en las relaciones laborales. “Otra cosa: es importante también mejorar la flexibilidad de los mercados laborales”, advirtió. Tras mencionar la reforma laboral aprobada durante el año, sostuvo que espera que los cambios contribuyan a generar nuevos puestos de trabajo. Para el organismo, la recuperación no depende únicamente de la estabilidad macroeconómica, sino también de la capacidad de la economía para traducirla en más actividad y oportunidades laborales.

Finalmente, el representante del Fondo transmitió confianza en la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros. “Aplicado el plan de estabilización, que está dando resultados, tienen un programa de financiamiento coherente para cumplir con las obligaciones este año y el siguiente”, afirmó. También destacó la aceleración de las compras de reservas por parte del Banco Central. Así, mientras el FMI redujo sus estimaciones de expansión, mantuvo su respaldo al rumbo económico y señaló como desafíos pendientes la recuperación del crédito, la generación de empleo y el fortalecimiento de las reservas internacionales.