(Por redacción País Productivo) Las entidades financieras y consultoras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central volvieron a deteriorar sus pronósticos para la economía argentina: ahora estiman que el PBI crecerá apenas 1,5% durante 2026, mientras que proyectan una inflación acumulada del 30%.
Además, anticipan una contracción de la actividad del 1% en el tercer trimestre, lo que implicaría dos períodos consecutivos de caída.
El relevamiento correspondiente a septiembre reflejó así un marcado cambio en las perspectivas respecto de los pronósticos formulados meses atrás. La nueva estimación de crecimiento para todo el año quedó 0,6 puntos porcentuales por debajo de la medición anterior y 2 puntos por debajo de lo que el mercado esperaba a fines de 2025.
La principal señal de alerta aparece en la evolución trimestral. Los participantes del REM calcularon que entre julio y septiembre la actividad económica habría retrocedido 1% frente al trimestre previo. De confirmarse el dato, sería la segunda baja trimestral consecutiva y la economía ingresaría técnicamente en recesión.
El escenario previsto, sin embargo, contempla una recuperación hacia el cierre del año. Para el cuarto trimestre, los analistas esperan un crecimiento de 1,8%, mientras que para los primeros tres meses de 2027 proyectan una expansión adicional de 0,7%. De esta manera, el mercado apuesta a que la contracción actual no se prolongará durante los próximos trimestres.
En materia de precios, las expectativas también mostraron un leve deterioro para el corto plazo. El mercado elevó de 1,8% a 1,9% su estimación de inflación para septiembre, aunque mantuvo en 30% la previsión para el acumulado de todo 2026.
Para los meses siguientes, las entidades esperan una inflación mensual relativamente estable, con registros de entre 1,6% y 1,8% desde octubre hasta marzo. En tanto, para los próximos 12 meses calcularon una suba del IPC del 21,1%.
Las proyecciones cambiarias muestran, a su vez, una aceleración para el horizonte de un año. El pronóstico de variación del dólar para los próximos 12 meses pasó de 22,9% a 28,5%, una corrección que sugiere que los analistas esperan una mayor presión sobre el tipo de cambio en el período previo a las elecciones.
El mercado también revisó sus cálculos sobre las tasas de interés. Para diciembre, los participantes del REM proyectaron una tasa nominal anual del 23,50% para los depósitos a plazo fijo mayoristas de bancos privados, equivalente a un rendimiento efectivo mensual de 1,93%.
En el frente externo, el panorama resulta más favorable. Los especialistas elevaron la expectativa de superávit comercial para 2026 hasta los US$25.701 millones, en contraste con el deterioro de las previsiones sobre la actividad económica. En cambio, el pronóstico para el resultado fiscal primario volvió a ser revisado a la baja.
Así, el último REM combina una expectativa de inflación todavía elevada, aunque estabilizada en torno al 30% anual, con un escenario de fuerte desaceleración de la actividad. El dato más significativo es el recorte de la previsión de crecimiento a 1,5% y la posibilidad concreta de que el tercer trimestre confirme una recesión técnica, aunque el mercado espera un rebote de la economía hacia el final de 2026.
