(Por redacción País Productivo) Subieron 0,3% en la comparación interanual, pero en los primeros nueve meses del año acumulan una caída de 2,1%. Consumo concentrado en productos de primera necesidad y compras de bajo monto.
Las ventas minoristas de las pymes registraron una mejora de 0,3% interanual en septiembre, aunque todavía acumulan una caída de 2,1% en los primeros nueve meses del año. En la comparación mensual, el resultado fue negativo: las operaciones retrocedieron 1,2% frente a agosto, en un escenario donde el consumo continúa concentrado en productos de primera necesidad y compras de bajo monto.
El dato de septiembre relevado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mostró así una recuperación todavía débil del comercio minorista, con una demanda que permanece fragmentada y condicionada por los ingresos disponibles de los hogares. La finalización de los picos de ventas vinculados a las fechas festivas y escolares de agosto también incidió sobre el resultado mensual.
El cambio de estación generó un movimiento puntual en algunos rubros, con mayor cantidad de consultas y operaciones vinculadas a la primavera. Sin embargo, las familias mantuvieron una fuerte cautela sobre sus presupuestos y priorizaron reposiciones necesarias por sobre las compras de mayor envergadura.
La percepción de los propios comerciantes reflejó cierta estabilización. El 50,2% de los dueños de pymes consultados consideró que la situación de su empresa permaneció sin cambios frente a septiembre del año pasado, una proporción que aumentó 2,8 puntos porcentuales respecto del 47,4% registrado en agosto.
Al mismo tiempo, el porcentaje de empresarios que observó un deterioro en las condiciones de su actividad bajó al 44,3%, 2,2 puntos porcentuales menos que en la medición anterior. Apenas el 5,6% señaló una evolución favorable, lo que significó una disminución marginal de 0,5 puntos porcentuales.
Por sectores, cinco de los siete rubros relevados terminaron septiembre con números positivos frente al mismo mes de 2025. Textil e indumentaria lideró el crecimiento con una suba de 5%, seguido por calzado y marroquinería, que avanzó 3,5%.
También mostraron mejoras ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con un incremento de 3,3%; farmacia, con 1,5%; y perfumería, con 0,7%. En cambio, bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles cayó 3,4%, mientras que alimentos y bebidas registró una baja de 3,1%.
El canal online presentó una dinámica mucho más favorable. Las ventas por internet realizadas por comercios que cuentan con locales a la calle crecieron 19,4% interanual en septiembre y aumentaron además 8,7% respecto de agosto.
Pese a esa expansión, el comportamiento general de los consumidores continuó marcado por la necesidad de administrar cuidadosamente el gasto. Las compras se concentraron en artículos indispensables, mientras que los bienes de mayor valor fueron postergados o reemplazados por alternativas más económicas.
La llegada de la primavera impulsó algunas operaciones específicas en alimentos frescos, bebidas frías, heladerías, prendas livianas y productos destinados a refacciones del hogar. Sin embargo, ese movimiento no alcanzó para generar una recuperación generalizada del consumo.
Los comercios también enfrentaron presión sobre sus márgenes por los cambios en los costos de reposición, la competencia de los canales mayoristas y el avance del comercio informal y de los productos importados. En ese contexto, la prioridad pasó por sostener la rotación de mercadería y preservar el capital de trabajo.
En textil e indumentaria y calzado y marroquinería, dos de los sectores que mostraron crecimiento interanual, los comerciantes señalaron que en algunos casos aceptaron trabajar con rentabilidad negativa para conseguir mayor liquidez financiera y sostener el nivel de operaciones.
El panorama hacia los próximos 12 meses mantiene un escenario de cautela. El 44,1% de los consultados espera que la situación de su empresa permanezca sin cambios, mientras que el 41,8% proyecta una mejora y el 14,1% anticipa un deterioro.
La misma prudencia aparece en las decisiones de inversión: el 55,7% de los comerciantes considera que todavía no es un momento propicio para realizar nuevos desembolsos, aunque esa proporción bajó 2,2 puntos porcentuales frente a agosto. Otro 31% no definió su posición y apenas el 13,4% considera conveniente avanzar con nuevas inversiones.
