(Por redacción País Productivo) El superávit comercial argentino alcanzó los US$ 18.249 millones entre enero y agosto de 2026, frente a los US$ 5.109 millones registrados en el mismo período del año pasado. En agosto, el intercambio dejó un saldo positivo de US$ 2.187 millones, impulsado por exportaciones que crecieron 12,4% interanual, hasta los US$ 8.883 millones, según informó el INDEC. De esta manera, el país acumuló 33 meses consecutivos con resultados comerciales favorables.
El resultado de los primeros ocho meses del año reflejó una ampliación del saldo positivo, que más que se triplicó respecto de 2025. En ese período, las ventas al exterior totalizaron US$ 67.248 millones, con un incremento del 21,4% interanual. Por su parte, las importaciones sumaron US$ 48.999 millones, un 2,6% menos que durante el mismo tramo del año pasado.
En agosto, el crecimiento de las exportaciones estuvo asociado principalmente a la evolución de los precios internacionales. Los valores de los productos vendidos al exterior aumentaron 16% frente al mismo mes de 2025, mientras que las cantidades exportadas retrocedieron 3,1%. El desempeño se produjo en un contexto de suba del petróleo vinculada con la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Las importaciones, en tanto, alcanzaron los US$ 6.696 millones durante el octavo mes del año, con un avance interanual del 3,6%. Al igual que en las exportaciones, los precios tuvieron una incidencia positiva: aumentaron 11%, mientras que las cantidades adquiridas en el exterior disminuyeron 6,5%.
Por grandes rubros, Combustibles y Energía encabezó el crecimiento de las ventas externas, con un incremento del 41,2% interanual y operaciones por US$ 1.494 millones. Las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) también mostraron una evolución positiva, con una suba del 18%, mientras que las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) avanzaron 16,7%.
En sentido contrario, los Productos Primarios registraron una caída del 14,2% en comparación con agosto de 2025. De esta manera, el desempeño de los distintos sectores exportadores fue dispar, aunque el avance de los combustibles, las manufacturas industriales y las agropecuarias permitió sostener el crecimiento general de las ventas al exterior.
La consultora ACM señaló que la mejora de los términos del intercambio contribuyó al resultado comercial del mes. En agosto, los precios de exportación aumentaron 16%, por encima del 11% correspondiente a las importaciones. Según sus estimaciones, esta diferencia aportó alrededor de US$ 349 millones al superávit mensual.
Para lo que resta de 2026, ACM proyecta que las exportaciones superarán los US$ 99.000 millones, con el complejo agroindustrial y el sector energético como principales impulsores. Las importaciones, por su parte, también crecerían, aunque a un ritmo inferior al de 2025, hasta ubicarse en torno a los US$ 75.300 millones. Bajo esas previsiones, el intercambio comercial mantendría un saldo favorable.
Qualy también destacó la evolución de los precios relativos. De acuerdo con sus cálculos, los términos del intercambio mejoraron 4,5% interanual en agosto, debido a que los valores de los productos exportados crecieron por encima de los correspondientes a las compras externas. Esta dinámica contribuyó a sostener el resultado positivo del comercio exterior.
Por su parte, ABECEB mantiene una perspectiva favorable para el cierre del año, aunque advierte diferencias entre los sectores. La energía aparece como un nuevo motor estructural de las exportaciones, mientras que el agro aportaría a partir de una campaña de perfil normal y la minería continuaría sumando dinamismo mediante el oro, la plata y el litio. En paralelo, la consultora señala que la debilidad industrial y de la inversión mantiene contenidas las importaciones de bienes de capital, aunque una eventual recuperación de la actividad podría reactivar parcialmente esas compras. En ese escenario, estima que el superávit comercial de 2026 podría superar los US$ 20.000 millones, frente a los US$ 11.320 millones de 2025.
