(Por redacción País Productivo) La industria manufacturera mostró una mejora en el aprovechamiento de su capacidad productiva durante abril. Según datos del INDEC, el uso de la capacidad instalada alcanzó el 58,8%, lo que representó una suba de 2,7 puntos porcentuales respecto del mismo mes de 2025, aunque coexistió con una desaceleración en algunos segmentos de la actividad.

El indicador reflejó una mayor utilización de las plantas industriales en comparación con el año pasado, impulsada principalmente por sectores vinculados a la refinación de petróleo, los insumos químicos y la producción de materiales derivados de la madera.

La marca de abril se ubicó entre las más elevadas de los últimos meses y permitió acercarse nuevamente al umbral del 60%, un nivel que no se observaba desde fines de 2024.

Entre los rubros con mejor desempeño se destacó la refinación del petróleo, que continuó operando con elevados niveles de ocupación de sus instalaciones, favorecida por una mayor actividad en las plantas del sector.

También sobresalieron las industrias químicas y petroquímicas, cuya capacidad utilizada mostró una mejora interanual significativa. Parte de ese crecimiento estuvo influido por una base de comparación baja, ya que un año atrás varias plantas habían sufrido interrupciones operativas vinculadas a las inundaciones que afectaron a Bahía Blanca.

Otro de los sectores que aportó al avance general fue la producción de madera y sus manufacturas, una de las actividades que exhibió un comportamiento más dinámico durante el inicio de 2026.

La mejora del indicador resulta relevante porque refleja una mayor utilización de la infraestructura industrial existente, aun en un contexto en el que la producción no mostró un crecimiento homogéneo en todas las ramas manufactureras.

No obstante, el panorama fue dispar entre sectores. La metalmecánica, excluyendo la fabricación de automotores, volvió a ubicarse entre los segmentos con mayores dificultades.

De acuerdo con los datos oficiales, ese rubro registró una utilización de la capacidad instalada del 42,7%, por debajo del 49,3% observado en abril del año pasado.

La caída estuvo asociada principalmente a una menor producción de maquinaria agrícola y de electrodomésticos, dos actividades que continúan mostrando un desempeño inferior al registrado en 2025.

Las diferencias entre sectores explican por qué la mejora del indicador general no necesariamente se traduce en una expansión uniforme de la producción industrial. Mientras algunas actividades operan con niveles cercanos a su capacidad habitual, otras mantienen márgenes importantes de ociosidad.

El dato de abril se conoció poco después de que el INDEC informara una evolución positiva de la actividad manufacturera en términos interanuales, aunque acompañada por retrocesos en variables vinculadas al empleo y a las horas trabajadas.

Para los analistas, la recuperación de la capacidad instalada suele ser una señal de mejora en la demanda o de una mayor eficiencia en el uso de los recursos productivos, aunque su sostenibilidad depende de la evolución de la inversión y del consumo.

La cercanía al 60% marca un avance respecto de los niveles observados durante gran parte del año pasado, cuando numerosos sectores industriales operaban con una elevada capacidad ociosa.

De esta manera, la industria argentina cerró abril con una utilización de la capacidad instalada del 58,8%, impulsada por el petróleo, la química y la madera, aunque con señales mixtas en ramas clave como la metalmecánica, que continúa lejos de los niveles de actividad registrados un año atrás.