(Por redacción País Productivo) La actividad manufacturera volvió a retroceder en abril al registrar una caída mensual desestacionalizada de 2,8%, profundizando una tendencia negativa que ya suma nueve bajas en los últimos diez meses.

Además, el sector mostró una contracción interanual de 2,1% y acumuló un descenso de 2,4% en el primer cuatrimestre del año.

Tras la mejora observada en marzo, la producción industrial regresó a terreno negativo, según los datos del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero difundidos por el INDEC. El resultado reflejó un deterioro extendido en gran parte del entramado fabril.

El informe mostró que siete de las nueve divisiones industriales relevadas registraron retrocesos interanuales durante abril, confirmando que la debilidad de la actividad no se limita a sectores puntuales sino que atraviesa buena parte de la industria.

Entre las ramas con peores desempeños sobresalió la producción textil, que sufrió una contracción de 22,2% respecto del mismo mes de 2025. También se destacaron las bajas en maquinaria y equipo (-20,2%), prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%) e industrias metálicas básicas (-11,2%).

El sector automotor tampoco logró escapar a la tendencia descendente. La fabricación de vehículos, carrocerías y autopartes presentó una caída de 10,7% interanual, ubicándose entre los segmentos de mayor incidencia negativa.

Otras actividades industriales mostraron números adversos, como minerales no metálicos (-6,4%), caucho y plástico (-5,1%) y muebles y otras manufacturas (-5,1%), ampliando el alcance de la retracción fabril.

La industria alimenticia, uno de los sectores con mayor peso dentro del índice general, registró una baja de 2,4% frente a abril del año pasado. Su desempeño fue determinante en el resultado agregado de la actividad manufacturera.

Dentro del rubro alimentos y bebidas, las mayores caídas se observaron en la producción de carne vacuna (-12,9%), fiambres y embutidos (-9,8%) y productos de panadería, galletitas y pastas (-6,3%).

El caso de los textiles volvió a ser uno de los más preocupantes. La preparación de fibras textiles se desplomó 45,4%, mientras que los tejidos y procesos de acabado exhibieron una contracción de 35,4%.

A nivel mensual, la consultora LCG señaló que 11 de los 16 sectores industriales registraron retrocesos respecto de marzo. Entre ellos, alimentos y bebidas cayó 4,9%, mientras que prendas de vestir descendió 9,3%.

Pese al predominio de números negativos, algunas ramas lograron mostrar mejoras. Las mayores incidencias positivas provinieron de sustancias y productos químicos, con un avance de 16,7% interanual.

También registraron incrementos la refinación de petróleo (5,6%), la actividad vinculada a madera, papel, edición e impresión (4,1%) y la producción de tabaco (6,5%).

Aun así, el balance general continúa siendo desfavorable. Según estimaciones de ACM citadas en el informe, la producción manufacturera se mantiene cerca de 5% por debajo de los niveles observados en noviembre de 2023.

Las mayores diferencias respecto de fines de 2023 se verifican en productos textiles (-35,6%), productos de metal (-21,9%), minerales no metálicos (-19,7%) y maquinaria y equipo (-19,5%).

Aunque el indicador tendencia-ciclo avanzó apenas 0,1% frente a marzo, la industria continúa lejos de consolidar una recuperación sostenida. Con una baja de 2,8% en abril y nueve retrocesos en diez meses, el sector manufacturero sigue mostrando señales de fragilidad y mantiene abiertos los interrogantes sobre su capacidad de revertir la crisis en el corto plazo.