(Por redacción País Productivo) Las lluvias, que escasearon durante todo enero y gran parte de febrero, reaparecieron en las últimas semanas y le dieron el impulso necesario a la soja y al maíz, que cerrarían una muy buena campaña.

Así, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) aseguró que las últimas precipitaciones permitieron al grueso de los cultivos mejoras en su condición.

En soja, la condición hídrica Adecuada/Óptima se ha incrementado en 7 puntos porcentuales (pp), donde el centro y sudeste de Buenos Aires aportaron una mejora significativa tras el déficit hídrico registrado durante gran parte de la campaña. Asimismo, la condición de cultivo Normal/Excelente también ha registrado un incremento intersemanal de 2 pp. 

En cuanto a la soja de primera, que se encuentra a días de ser cosechada, estaría arrojando promedios de rindes que promediarían 35,9 quintales por hectárea (qq/ha) para el Núcleo Norte y 37,9 qq/ha para el Núcleo Sur. 

El 74,7 % de la soja de segunda se encuentra transitando el período crítico, con el 67% de lo implantado bajo una condición de cultivo Normal/Excelente, con una leve mejora luego de las últimas precipitaciones. 

Teniendo en cuenta este panorama, la Bolsa porteña sostuvo su estimación de producción en 48,5 millones de toneladas.

En lo que respecta a maíz, la cosecha progresa a nivel nacional y alcanza el 13% del área apta, con las labores concentradas principalmente en Núcleo Norte, donde el avance mantiene buen ritmo y los rindes promedian 98,2 qq/ha. 

En paralelo, el Núcleo Sur comienza a tomar impulso en las tareas de recolección, con rindes que se ubican en torno a los 86,6 qq/ha. 

En cuanto al maíz tardío, la mayor parte del área agrícola transita etapas de llenado de granos,
con el 85,2% del área con condición hídrica entre Adecuada y Óptima, tras un incremento intersemanal de 4,4 pp y un 90% de los planteos bajo una condición de cultivo entre Normal y Excelente. 

Como sucedió con la soja, la BdeC mantuvo su proyección de cosecha en 57 millones de toneladas.