(Por redacción País Productivo) La proyección de soja mostró ajustes contrapuestos: la superficie sembrada fue recortada en 400.000 hectáreas hasta 17,2 millones, mientras la estimación de producción subió a 48,6 millones de toneladas, impulsada por mejores rindes en zonas clave.
La revisión fue incorporada en el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que corrigió el área implantada tras una actualización satelital, aunque elevó en 100.000 toneladas su previsión productiva respecto de la semana previa.
Pese a esa mejora, el nuevo cálculo sigue ubicándose 1,4% por debajo de la campaña anterior, cuando la cosecha alcanzó 50,3 millones de toneladas, reflejando que el ciclo todavía se mantiene por debajo del volumen del año pasado.
La mejora en la proyección se explica por rindes superiores a los previstos en soja de primera, especialmente luego de una mejor oferta hídrica observada desde mediados de febrero en regiones productivas clave.
Con apenas el 10% del área cosechada, la entidad señaló que “la mejora en la oferta hídrica desde mediados de febrero sobre Córdoba, el oeste de Buenos Aires y ambos Núcleos ha impulsado los rindes de soja de primera por encima de lo esperado”.
Los resultados relevados muestran rindes promedio de 39 quintales por hectárea en el núcleo norte y de 42 quintales por hectárea en el núcleo sur, niveles que permitieron compensar parcialmente la reducción de superficie.
“Bajo este escenario, los rendimientos permiten compensar la caída del área y elevar la estimación de producción en 100.000 toneladas, alcanzando una nueva proyección de producción de 48,6 millones de toneladas”, sintetizó la Bolsa de Cereales.
Mientras tanto, la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que la cosecha avanzó sobre apenas el 43% del área, cuando para esta altura debería rondar el 80%, configurando el mayor atraso de la última década.
Las demoras responden a excesos hídricos, alta humedad en granos —de entre 15% y 17% en algunas zonas—, problemas de ingreso a lotes y deterioro de calidad, con reportes incluso de muestras con hasta 50% de granos afectados.
Con ajustes simultáneos en área y producción, mejores rindes pero fuertes retrasos en cosecha, el mercado sigue atento a cómo evolucionen las labores en las próximas semanas para confirmar si los 48,6 millones de toneladas finalmente logran sostenerse.
