(Por redacción País Productivo) el Parlamento Europeo, los negociadores del cuerpo y del Consejo acordaron informalmente medidas para proteger la agricultura de la UE una vez que los acuerdos comerciales y de asociación entre ambos bloques entren en vigor.

Vale decir que este es un acuerdo preliminar, y que necesitará la adopción formal tanto del Consejo como del Parlamento antes de que pueda entrar en vigor.

El proyecto de reglamento establece cómo, en el contexto del acuerdo comercial, “la Comisión Europea podría decidir suspender temporalmente las preferencias arancelarias a la importación de ciertos productos agrícolas considerados sensibles (como las aves de corral o la carne vacuna) procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay si se considera que estas importaciones perjudican a los productores de la UE”.

Estas salvaguardas se habilitarán en determinados momentos, según lo acordado de manera preliminar.

Esto se daría si se detecta un aumento en el volumen de las importaciones de más del 8% en comparación con el promedio de tres años, lo cual “sería prueba de daño grave y desencadenaría una investigación para suspender los aranceles preferenciales”.

También se daría en el caso de que se registre “una disminución de los precios de más del 8% en comparación con el promedio de tres años, lo cual también se consideraría un daño grave y daría motivos para iniciar una investigación”.

Además, la Comisión podrá ampliar el alcance de su seguimiento a productos no sensibles, a petición de la industria de la UE. “Las investigaciones deben concluir en un plazo máximo de seis meses en el caso de productos no sensibles y lo más rápidamente posible, pero sobre todo después de tres meses en el caso de productos sensibles”.

Asimismo, para productos considerados sensibles existirá la posibilidad de “adoptar medidas provisionales, sin demora y dentro de los 21 días siguientes a la notificación”.

“La Comisión supervisará constante y proactivamente las importaciones de productos sensibles y elaborará un informe de seguimiento, al menos cada seis meses, con una evaluación del impacto de esas importaciones, e informará al Parlamento y al Consejo”, concluyeron desde la UE.