(Por redacción País Productivo) El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió hoy a la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), encabezada por su presidente, Martín Rappallini, en busca de apoyos para la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional.
La reunión fue dada a conocer por el propio Caputo, que recibió a los industriales muy pocas veces desde que asumió el cargo a finales de 2023, mientras que el Presidente Javier Milei nunca lo hizo.
«Reunión con Martín Rappallini y la cúpula de la UIA. Hablamos sobre la reforma laboral, la importancia de la formalización y la inversión», sostuvo el titular del Palacio de Hacienda a través de su cuenta oficial de X.
«Quedamos en repetirla periódicamente y en trabajar juntos para seguir bajando el costo argentino y hacer nuestra industria cada día más competitiva», agregó.
Lo cierto es que gran parte del sector industrial se encuentra atravesando una fuerte crisis desde hace ya más de dos años, como consecuencia de la caída del consumo, la suba de los costos y la competencia de las importaciones.
Lo más preocupante es que no hay señales de que el sector pueda emprender una senda consistente de recuperación, ya que cualquier indicio de recuperación mensual, se diluye al mes siguiente.
Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el sector fabril volvió a mostrar señales de enfriamiento en octubre y reforzó la tendencia contractiva que se arrastra desde mediados de año, con un descenso dek 0,8% en relación con septiembre, lo que llevó a la serie desestacionalizada a ubicarse en su punto más bajo de los últimos siete meses.
Pero, en la comparación interanual fue aún peor: retrocedió 2,9% respecto a octubre del año anterior.
Con este desempeño, la actividad industrial quedó alrededor de un 5% por debajo del nivel alcanzado en noviembre del año pasado, cuando Javier Milei asumió la presidencia.
Entre las ramas de mayor incidencia dentro del índice, las caídas más marcadas se observaron en textiles e indumentaria, que retrocedieron 2%, y en madera, con una baja del 1,2%. En el caso del sector textil, fuentes consultadas señalaron que la retracción del consumo interno y la competencia de productos importados fueron los principales factores que condicionaron el desempeño del mes.
La comparación interanual también exhibe un deterioro significativo. Respecto de noviembre de 2024, sobresalen las disminuciones superiores al 20% en textiles e indumentaria, junto con retrocesos del 13,3% en vehículos, del 11,4% en maquinaria y equipo, del 11,3% en metales y del 10% en caucho y plástico. El informe del INDEC atribuye parte de estas caídas al fuerte incremento de las importaciones, que impactó especialmente en el rubro automotriz.
La producción metalúrgica tampoco escapó a este escenario. La apertura comercial y la menor demanda de la industria automotriz, así como del sector de limpieza y productos personales, incidieron en un repliegue generalizado del sector. Algo similar ocurrió con la fabricación de plásticos, afectada en gran medida por una demanda más débil por parte de alimentos y bebidas.
Con estos resultados, la industria acumuló su cuarto descenso interanual consecutivo, al caer 2,9% frente al mismo mes del año pasado. La tendencia negativa evidencia la dificultad del sector para recomponerse en medio de la volatilidad económica y comercial.
No obstante, el desempeño agregado del año aún muestra un resultado positivo. Debido a la baja base de comparación registrada durante los primeros meses de la gestión Milei, el acumulado de los primeros diez meses de 2025 exhibe un crecimiento del 3,1%. Este repunte, sin embargo, contrasta con la dinámica reciente y abre interrogantes sobre la capacidad de sostener la recuperación en los próximos meses.
