(Por redacción País Productivo) Sin decreto en el día de hoy que prorrogue la rebaja de retenciones a la soja y el maíz – efímera esperanza de un pequeño grupo de productores -, llegó la última jornada en la cual se tributa derechos de exportación del 26% en la oleaginosa y 9,5% en maíz.
Esta situación era conocida desde el día uno por la exportación, lo que llevó al sector anote ventas al exterior por un altísimo volumen en lo que respecta al complejo de soja.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), solo en junio se registraron Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) por 6,13 millones de toneladas.

De ese total, 930.000 toneladas corresponde a aceite; 2,1 millones a poroto sin procesar; y 3,2 millones a harina para embarcar desde julio en adelante.
Por otro lado, la entidad bursátil rosarina marcó que la vuelta de las retenciones a niveles de enero deteriora el poder teórico de compra de la industria en un 9% para la soja y en un 3% para el maíz.
Así, el precio de equilibrio en la oleaginosa se reducirá de US$ 283 a US$ 257 la tonelada, y en el caso de cereal pasa de US$ 186 a US$ 164.
En diálogo con País Productivo Radio, el director de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, Preciado Patiño, marcó que durante junio “se exportaron 21 millones de toneladas, es un número altísimo y se consiguió el ingreso de US$5.500 aproximadamente y un poco más porque la liquidación viene con delay”.
Aun así y más allá de haber alcanzado el resultado esperado, la gestión libertaria decidió no extender la rebaja para la soja y el maíz. El especialista dio una explicación sobre ese tema: “Parece que el equipo económico del ministro Luis Caputo no quiere seguir sacrificando recursos fiscales. Esta medida le costó al gobierno no menos de US$900 millones en ingresos por derecho de exportación”.
El problema que ve Preciado Patiño es que a partir del camino adoptado por el oficialismo tiene que ver con la tranquilidad de los productores luego de haber pagado las deudas y el costo de la siembra. “Suben las retenciones, se va a generar una profunda baja en la venta de soja y en la adaptación de nuevas exportaciones, esto va a poner presión sobre el dólar”, subrayó.