Las expectativas sobre la futura campaña de trigo dio un giro importante, con resultados esperados más optimistas que los que se preveían hace tan solo dos semanas. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) la implantación del cereal tendría una expansión respecto a la campaña anterior del 5% (+300.000 hectáreas) hasta las 6,2 millones, mientras que la producción escalaría 20%, sumando unas 3 millones de toneladas para alcanzar las 18,1 millones de toneladas.
Por su parte, la cebada presentaría incrementos más moderados. En este sentido, la BCBA estimó que la siembra crecerá 4% al sumar unas 50.000 hectáreas hasta las 1,3 millones, mientras que en los productivo, el volumen proyectado se incrementará en apenas 2%, equivalente a unas 100.000 toneladas más, para ubicarse en 5,1 millones de toneladas.

Así, la campaña fina presentaría un aumento en superficie del 5%, al pasar de 7,15 millones de hectáreas en la 2023/24 a las 7,5 millones en el ciclo 2024/25, mientras que la cosecha se incrementaría un 15,4% hasta las 23,2 millones de toneladas.
En cuanto al aporte económico de ambas cadenas, el trabajo que fue presentado durante la participación del economista jefe de la entidad bursátil, Ramiro Costa, en el congreso «A Todo Trigo», que se está llevando a cabo en Mar del Plata, destacó que el valor agregado de las cadenas de trigo y cebada se estima en US$ 3.698 millones, lo que representa un incremento del 24% respecto a la campaña anterior, equivalente a US$ 705 millones adicionales.
Este aumento se puede atribuir en parte a la expansión de la superficie cultivada y el volumen producido, que suman US$ 533 millones de dólares, y al efecto positivo de los precios, que aportan otros US$ 172 millones. Adicionalmente, se proyecta que las exportaciones de estos cereales experimenten una mejora del 21%, alcanzando un valor de US$ 3.822 millones.
Análisis
En este sentido, Costa analizó el escenario internacional en el que se desarrollará este nuevo ciclo, señalando que factores como las elevadas tasas de interés impuestas por los Bancos Centrales, la normalización de los flujos de exportación en Ucrania, y los excedentes internacionales tras varias campañas récord en Rusia, han ejercido presión a la baja sobre los precios internacionales.

Sin embargo, se ha observado una recuperación en los precios en los últimos meses, alcanzando valores máximos en comparación con los últimos 6 meses, debido a las condiciones climáticas en el hemisferio norte.
Luego se refirió al escenario climático para la nueva campaña, indicando que durante los meses de marzo y abril, se registraron precipitaciones abundantes sobre toda el área agrícola, que permitieron recomponer el agua disponible en el suelo. Frente a este escenario, el contexto climático se muestra favorable para encarar la siembra de la fina, situación que se evidencia con claridad al comparar respecto a la situación del ciclo pasado, donde muchas regiones presentaban déficit de humedad.
En cuanto al contexto local, señaló que el aumento en los precios de los granos y una reducción en los costos de producción, son los principales factores que han contribuido a mejorar la rentabilidad proyectada para los productores. En concreto, al tener en cuenta la baja de aranceles, la relación insumo producto de la urea y los herbicidas ha mejorado en un 17% y 22% respecto al promedio de las ultimas 5 campañas.
