(Por redacción País Productivo) El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, aseguró que las pequeñas y medianas empresas deberán adaptarse al nuevo escenario económico impulsado por el Gobierno y planteó que el mercado de capitales debe convertirse en una alternativa central para financiar inversiones.

Lo hizo durante el Congreso Nacional Pyme, donde también defendió las reformas laborales y las medidas de desregulación implementadas por el Ejecutivo.

En su exposición, el funcionario sostuvo que el esquema económico cambió y que las empresas deberán modificar la forma en que obtienen recursos para crecer. En ese sentido, alentó a dejar de depender del crédito bancario y explorar nuevas herramientas de financiamiento.

«Históricamente lo que pensaban era: voy al banco a pedir un crédito. Bueno, ahora pueden pensar en emitir acciones por el 2% o 3% de la empresa, buscar ese capital y financiar la inversión sin la carga de un préstamo que hay que devolver», afirmó.

Sturzenegger explicó que las modificaciones regulatorias promovidas por la Comisión Nacional de Valores facilitaron el acceso de las empresas al mercado. Según indicó, las pymes podrán emitir acciones u obligaciones negociables por montos inferiores a u$s140 millones sin requerir autorizaciones previas.

El ministro también aseguró que existe una importante masa de ahorro privado que podría destinarse a proyectos productivos. «La plata sobra. Sobra porque los argentinos tienen u$s300.000 millones ahorrados en el exterior, en el colchón o en cajas fuertes», sostuvo.

En esa línea, consideró que el proceso de desaceleración inflacionaria modificará las decisiones de los ahorristas y abrirá una oportunidad para las empresas que busquen captar inversiones.

«Ahorrar en dólares va a ser un mal negocio. El que se quedó en dólares en los últimos dos años ya perdió poder adquisitivo. Las pymes tienen ahí un pool de fondos enorme para convencer a los ahorristas ofreciendo retornos reales en pesos», afirmó.

Durante el mismo encuentro, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, respaldó la estrategia económica oficial y sostuvo que el contexto macroeconómico dejó atrás un modelo basado en la inflación, el tipo de cambio elevado y la acumulación de mercadería.

Además, remarcó: «Se terminó la Argentina del dólar alto para intentar ganar competitividad a costa de salarios en dólares muy bajos. Argentina va camino a tener salarios altos y una moneda fuerte producto de esa estabilización macroeconómica».

El funcionario también hizo referencia al esquema financiero previsto por el Gobierno para los próximos años y aseguró que la planificación permitirá afrontar los compromisos de deuda en mejores condiciones.

«El programa financiero 2026 y 2027 ya está cerrado con estrategias de financiamiento que permiten un costo financiero más bajo de lo que implicaría salir al mercado internacional en este contexto», aseguró.

Al referirse a la competitividad empresarial, Furiase señaló que las compañías deberán dejar atrás prácticas vinculadas a contextos de inestabilidad y enfocarse en mejorar su eficiencia. «Años y años de inestabilidad generaron un ecosistema de las empresas que se dedicaron a acumular stocks, trabajar con márgenes altos, no competir. Y ahora cuando tenés una macro mucho más ordenada y superávit, el canal de ganancia de las empresas tiene que venir por la productividad, por la eficiencia, bajar costos», concluyó.

En otro tramo de su exposición, Sturzenegger defendió los cambios impulsados en materia laboral y sostuvo que las empresas cuentan con mayores herramientas para acordar las condiciones de trabajo directamente con sus empleados.

«Hoy tienen la posibilidad de juntarse con sus empleados y fijar las reglas de la relación laboral en la propia empresa. El sindicato no entra, no hay que pagarle peaje a nadie», advirtió.

Por último, el ministro destacó el nuevo modelo de recibo de sueldo implementado por el Ejecutivo y aseguró que contribuirá a transparentar el costo laboral. «Si un empleado ve un bruto de un millón y cobra 700.000, tiene que saber que a la pyme le cuesta 1.400.000. Siéntense con sus empleados, eliminen esos peajes y armen un convenio mutuo que les sirva a ambas partes», señaló. Además, afirmó que su cartera ya eliminó unas 16.000 normas e interpretaciones que, según indicó, constituían obstáculos para la actividad privada, en especial para las pequeñas y medianas empresas.