Las nuevas autoridades del Banco de la Nación Argentina (BNA), que pretende privatizar total o parcialmente la entidad financiera, los préstamos al sector privado se redujeron al mínimo histórico hasta 25,8% sobre el total de los depósitos, según se desprende del balance 2023.

«Al mismo tiempo, la irregularidad de la cartera de préstamos se incrementó al 12,2%, lo que representa un deterioro en comparación al resto del sistema financiero», indicó el informe.

Asimismo, el escrito difundido hoy marcó que «mientras que el BNA restringía los préstamos a familias y PyMEs, adquirió Leliqs y títulos públicos para financiar el déficit del Tesoro Nacional. Al cierre del ejercicio, la entidad exhibió una ganancia que equivale a los USD 2.200 millones o 47% sobre el capital, que provino en su mayor medida de los títulos públicos, acorde con la política monetaria vigente en la gestión anterior, que direccionó a los bancos a financiar el déficit del Gobierno».

En este sentido, el presidente del BNA, Daniel Tillard, aseguró que «el reordenamiento económico en curso del Gobierno del presidente Javier Milei está generando un cambio sustancial del negocio bancario. El desempeño del BNA debe basarse en el aumento de los préstamos a favor de las PyMEs y las familias y simultáneamente lograr mayor eficiencia en sus operaciones”.

Por último, subrayó que “la transformación en Sociedad Anónima es imprescindible para el crecimiento, para alcanzar eficiencia y mejorar la transparencia en la gestión del Banco”.