(por Christian Veltri) La ciudad símbolo de la música, la diversión, el sol y la playa, con sus íconos turísticos como el Cristo Redentor, el Pan de Azúcar, Copacabana e Ipanema, ¿se queda sin música y vendedores en sus playas?.
A mediados de mayo, la alcaldía de Río de Janeiro emitió un decreto con entrada en vigencia a partir del 1 de junio, en el cual limitaban las ventas ambulantes, la venta de comida y bebida, el alquiler de sillas, los parlantes (altavoces) y la música en vivo en kioscos sin permiso oficial, y las actividades no reguladas, en la franja costera. Además, obliga a los kioscos a quitar sus nombres populares e identificarse por número.
Esta medida fue tomada como prohibitiva de la identidad cultural y económica de las playas de Río. Desde el gobierno local, el alcalde Eduardo Paes explica en en el texto de la norma que se emite con el fin de “preservar el orden urbano, la seguridad pública y el medio ambiente”.
A partir de esto, muchas entidades y particulares alzaron la voz en protesta por ver afectado el corazón cultural de la ciudad. La concesionaria de los kioscos costeros, Orla Río, expresó que “restringir la música equivale a silenciar el alma del frente marítimo. Compromete el espíritu de un Río democrático, musical, vibrante y auténtico”.

Maria de Lourdes do Carmo, líder del Movimiento Unido de Vendedores Ambulantes (MUCA), conocida como “María de los Vendedores Ambulantes”, afirmó que el problema es que el Ayuntamiento no entrega suficientes permisos a vendedores ambulantes. “Necesitamos autorizaciones, pero no se dan”, expuso Lourdes.
Ante las polémicas generadas por la medida, el alcalde Paes realizó reuniones con los sectores afectados y anunció que habrá flexibilizaciones pero bajo requisitos, como por ejemplo permitir la música en vivo autorizada, la venta de bebidas embotelladas en vidrio por los kioscos, o los nombres comerciales en las tiendas siempre que respeten un formato unificado que no generen contaminación visual.
El turismo extranjero impulsa fuertemente la economía de Río de Janeiro. Según informes de RioTur (la empresa municipal de turismo de Río) solo en el primer trimestre de 2025 movieron U$S 366,5 millones, recibiendo más de 744 mil visitantes internacionales, 50% más que en el primer trimestre de 2024.
Los turistas internacionales que llegan a Río representan el 20% del total de visitantes que llegaron al país en este período. Brasil recibió entre enero y abril de este año 4,4 millones de turistas, cifra récord para el período y 50% superior al mismo período del año pasado. Casi la mitad de esos turistas, 2,1 millones, provino de Argentina (cifras informadas por la Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo – Embratur).
