(Por redacción País Productivo) La soja encadenó su sexta caída consecutiva en el mercado de Chicago y tocó valores mínimos de hace cuatro años por la super cosecha que se espera en Estados Unidos y una oferta muy abundante a nivel mundial.
De esta manera, el contrato de septiembre de la oleaginosa cerró hoy a US$ 348,05 la tonelada en la plaza bursátil estadounidense, lo que implicó una caída de US$ 8,82 por tonelada respecto a la operatoria de ayer y de US$ 102 desde finales de mayo.

Según indicaron desde la corredora de granos Granar, esta profundización de la tendencia bajista radicó en la proyección que hizo el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ayer de una cosecha récord en el país del norte, luego de elevar su volumen de 120,70 a 124,90 millones de toneladas, y el aumento de las existencias finales, de 11,85 a 15,25 millones de toneladas.
El mercado auguraba estas variables en 121,63 y en 12,66 millones de toneladas, respectivamente, señaló el informe.
Además, «el buen estado de los cultivos sigue presionando sobre el mercado, al dejar abierta la chance de nuevos ajustes hacia el alza de un rinde promedio que fue elevado por el USDA en su informe mensual de 34,97 a 35,78 quintales por hectárea. Tanto es así que hoy el estimador privado Michael Cordonnier calculó un rinde promedio para Estados Unidos de 35,98 quintales por hectárea».
Además, en su reporte semanal ayer el USDA ponderó el 68% de la soja en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana anterior, pero arriba del 59% de igual momento de 2023 y del 67% previsto en promedio por los privados.
«Tanto para la soja como para el maíz, en Estados Unidos aportaron presión las ventas de grano viejo que están concretando los farmers para hacer lugar en sus plantas de acopio para la abundante cosecha gruesa que comenzará a ingresar en menos de un mes. Los productores ya parecen haber aceptado que la estrategia de conservar grano y esperar por mejores valores para vender, al menos este año, no funcionó», concluyó el reporte.
