(Por Juan Manuel Colombo) El día llegó y el Presidente Javier Milei tuvo su esperado debut en La Rural, inaugurando de manera oficial la 136° Exposición Rural de Palermo, una caja de resonancia no solamente para que el sector agropecuario sea escuchado bajo la voz exclusiva de la Sociedad Rural Argentina (SRA), sino también para que el Gobierno baje línea.

No obstante, las expectativas que tenía el campo de que el mandatario realice anuncios grandilocuentes quedó en la nada y solo se llevó, como viene ocurriendo hace ya varios meses, promesas de una baja de retenciones y la salida del cepo cambiario sin plazos ni fecha, aunque, de todas maneras, se anticiparon algunas medidas para el sector cárnicos y lácteo más que nada. Parece ser que, otra vez, el agro deberá ser paciente y mantener una confianza de que, en algún momento, el mandatario cumpla lo que dijo en campaña respecto a la quita definitiva de retenciones.

Si bien muchos productores apoyan a este Gobierno, algunos sectores comenzaron a «hacer ruido» y a impacientarse con la falta de «señales» por parte del equipo económico de Milei. Vasta citar el último comunicado de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) publicado hace dos días, donde asegura que «los tiempos del campo no son los del Gobierno» e insta al Poder Ejecutivo, en un plazo «perentorio», a anunciar una programa de eliminación progresiva de los derechos de exportación. Ese pedido, carente de «timing» o hecho en el «momento exacto» – según las voces que se escuchen -, no cayó bien en las filas del Gobierno, ni adentro de la Mesa de Enlace.

Pero más allá de esta «previa“ al gran evento de La Rural, al que asistió todo el «staff» gubernamental, Milei volvió a pedirle paciencia al campo y renovar promesas. «Nadie tiene tantas ganas como nosotros de salir de este modelo desastroso donde el Estado, entre retenciones y cepo, le expropia al campo el 70% de lo que produce», dijo en su discurso. 

«Se va a terminar con eso de una vez, pero también debemos saber que quitar los parches sin antes solucionar los problemas de fondo, sería agravar la crisis que heredamos. Por eso, no nos importa cuánta presión haya y de dónde venga, vamos a respetar el logro del equilibrio macroeconómico”, remarcó a modo de excusa.

Asimismo, planteó respecto a la eliminación del cepo cambiario, que desde el Gobierno «todos los días se eliminan regulaciones. De pagarse solamente el 15% de las importaciones, hoy se paga el 80 y cada día estamos más cerca de abrir el cepo”, al mismo tiempo que reafirmo que en septiembre el Impuesto País bajará el 7,5% y en diciembre se eliminará de forma definitiva.

Otra parte de su discurso estuvo destinada a tirarle flores al sector, remarcando su importancia en la historia y en la economía argentina. «Es simplemente un hecho, una verdad inobjetable, que los días más felices de la historia argentina fueron los días más felices del campo, y que los días más duros en la historia argentina fueron los momentos más duros para la actividad agropecuaria. Cuando al campo argentino le fue bien, a todos los argentinos les fue bien”.

“No hay contradicción entre el campo y la industria, el sector ya lo demostró. El período de más desarrollo industrial fue durante la expansión agrícola y no durante la fracasada sustitución de importaciones”, finalizó.

En síntesis, las medidas anunciadas son la eliminación de los derechos de exportación (retenciones) a las vacas correspondientes a las categorías A, B, C, D y E; la eliminación del 25% de los derechos de exportación (retenciones) a las proteínas animales; y la eliminación total y permanente de los derechos de exportación (DEX) para el sector lácteo, con el objetivo de asegurar previsibilidad y promover la competitividad en toda la cadena láctea. 

«Certeza»

Antes de que Milei tome la palabra, el primer discurso – como lo marca la historia – fue el del presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, que hace ya varios meses se convirtió en el dirigente rural más cercano al Gobierno y el que éste último más escucha, dándole relevancia a la entidad, pero también despertando recelos e incomodidades dentro de la Mesa de Enlace y en parte del gremialismo agropecuario.

Pero más allá de su cercanía, Pino no dejó de remarcarle la necesidad de que las retenciones comiencen a tener una despedida. «Señor Presidente: los productores necesitamos la certeza de que usted eliminará las retenciones. Si seguimos trabajando es porque confiamos en su palabra”, lanzó el titular de la SRA.

«Usted sabe muy bien cuál es el problema fundamental del que estamos hablando. Los productores seguimos agobiados por los derechos de exportación, que tratan en forma desigual al campo, en comparación con los demás sectores económicos y productivos. Las retenciones son un impuesto distorsivo, discriminatorio y confiscatorio. Son un impuesto arcaico, aplicado intermitentemente en Argentina desde el siglo 19, que saquea a los productores. Si se eliminara, surgiría la respuesta inmediata del aumento en la producción, en el empleo, y, en definitiva, en la recaudación de otros impuestos más equitativos”, dijo Pino.

Además, marcó «la existencia de diferentes tipos de cambio, que deben ser unificados, así como debe ser eliminado el cepo cambiario. Y una cuestión no menos importante es la que todos conocemos como ‘el problema del costo argentino'».

Por último, Pino hizo una defensa del ritmo de venta de la cosecha por parte de los agricultores, cuestión a la que el Gobierno mira con preocupación. «Los productores del campo no somos magnates egoístas que, como a veces se dice, se sientan sobre la soja y no liquidan sus productos, especulando con las oscilaciones de su precio y despreciando las necesidades de divisas del país y las necesidades de alimentos de la población. El productor no es un especulador sino una persona eficiente en el manejo de lo que produce. ¿En qué rama de la actividad económica se liquida sin más la producción entera, que debe garantizar la vida de la empresa y su personal durante todo el año? Que no se llame especulación a lo que es, simplemente, sana y buena administración”.