(Por redacción País Productivo) La industria nacional atraviesa un delicado momento, pero que no es nuevo, sino que ya hace algunos años viene con problemas, que se agudizaron desde que asumió el gobierno de Javier Milei.
Lo cierto es que, si bien en 2025 comenzó a registrarse cierto rebote de la actividad, la mejora no se mantiene en el tiempo ni tampoco es homogénea, al mismo tiempo que la caída del poder adquisitivo, la suba de los costos productivos y la apertura de importaciones presiona al sector y su capacidad de resistir la difícil coyuntura.
Estos son los principales factores que hacen que en Argentina «se pierdan entre 1.000 a 1.500 puestos industriales por mes», aseguró el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappalini.
Para Rappalini, la caída del consumo es la que más daño hace al sector, con mermas que hoy día alcanzan el 15% o 20% en actividades como el «construcción, cueros o calzados».
«En algunos casos hay una caída importante: en materiales de construcción hay una caída del 30%, en textil y calzado lo mismo. El foco es la caída de la actividad», indicó el titular de la UIA.
En este sentido, sostuvo que «cuando tenés una actividad que no se recupera y tenés costos que se hacen muy altos de pagar se hacen acuerdos en los que pagás una parte del sueldo y no pagás aportes, por ejemplo, son cosas normales”.
Por otro lado, remarcó que si bien «la importación impacta, pero estamos más preocupados por la actividad. En otros momentos de apertura afectó y perdés ventas, pero estamos más preocupados por la actividad».
