Los recortes en las estimaciones de producción de la campaña gruesa se volvieron una constante y se constituyen en una suerte de «deja vu» del ciclo pasado, donde la sequía hizo estragos en los cultivos. En este caso, y casi de manera sorprendente, el ajuste negativo fue para la soja debido a una caída en los rendimientos esperados en zonas del norte y centro del país.

Así, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) recortó en 1,5 millones de toneladas la proyección de cosecha de la oleaginosa y la ubicó 51 millones de toneladas. «Esta disminución de las expectativas responde al impacto que tuvo, en mayor o menor medida, la falta de precipitaciones y las altas temperaturas durante parte de la etapa crítica del cultivo, disminuyendo el potencial de rinde», explicó la Bolsa porteña.

Según indicó la BCBA, el progreso de las labores de recolección fue 8,7 puntos porcentaules (p.p.) cubriendo a nivel nacional el 10,6 % del área apta, aunque con demoras en regiones como el Centro-Este de Entre Ríos debido a la falta de piso.

Los rendimientos medios para los planteos de primera sobre ambos núcleos se sostienen, ubicándose en promedio en 39,9 qq/Ha, mientras que los esperados para los de segunda podrían superar al promedio.

No obstante, la entidad bursátil advirtió que «estos resultados no logran compensar la tendencia a la baja de los rindes esperados sobre el NEA, Centro-Norte de Córdoba y Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires».

Maíz

En maíz, la BCBA volvió a realizar recortes en la estimación de producción y ubicó la potencial cosecha en 49,5 millones de toneladas, 2,5 millones por debajo de lo proyectado la semana pasada y 7 millones menos que en la previsión inicial de la entidad.

Los recortes responden por la afectación del cultivo por parte de la plaga de la «chicharrita» y la epidemia de la enfermedad spiroplasma que esta misma origina, afectando fuertemente el rendimiento del cereal.

«Hasta la fecha, la superficie de fecha tardía que luego del ataque de la plaga cambió el destino de grano comercial a forraje, asciende a 150.000 hectáreas solo en el Centro-Norte de Santa Fe y norte de
Córdoba. Asimismo, los reportes tanto del NEA y NOA continúan a la baja tanto por el efecto de la enfermedad como por el estrés termo-hídrico», puntualizó la BCBA.

Así, en las últimas 3 semanas, el rendimiento promedio esperado para esas zonas disminuyó un 30 % para la superficie cosechable.