(Por redacción País Productivo) La recaudación tributaria volvió a registrar una caída en términos reales en febrero y alcanzó los $16,2 billones, de acuerdo con datos difundidos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

El incremento nominal interanual fue del 20%, pero al descontar la inflación del período, estimada en torno al 32%, se verificó una baja real cercana al 9%.

Con este resultado, los ingresos fiscales acumulan siete meses consecutivos de retroceso en términos reales. La contracción se explica por una combinación de medidas oficiales y por la menor dinámica de la actividad económica.

Desde el organismo recaudador señalaron que la disminución de recursos estuvo vinculada principalmente al desempeño del comercio exterior. En particular, los derechos de exportación registraron una caída cercana al 40%, fenómeno que se atribuye a la reducción de retenciones aplicada en beneficio del sector agropecuario.

En el caso de las importaciones, los ingresos asociados descendieron 26% frente a igual mes del año pasado. Según se indicó, la comparación se ve afectada porque en febrero de 2025 se había producido un incremento de compras externas, lo que elevó la base de cálculo.

ARCA también informó que la recaudación se vio afectada por el aumento en la adhesión a planes de facilidades de pago. “El fuerte incremento del acogimiento de deuda corriente a planes de pago, especialmente en IVA Impositivo y Seguridad Social, en relación a los niveles acogidos en el año anterior”, impactó en los ingresos percibidos durante el mes.

El reporte oficial añadió otro factor que incidió sobre los números. “A su vez, el Impuesto a los Créditos y Débitos contó con tres días hábiles menos en relación al año pasado, afectando ampliamente la variación interanual de manera negativa”, consignó el organismo.

En cuanto al IVA, la recaudación totalizó $5,4 billones. De acuerdo con estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el tributo mostró una caída real del 13,7%. La parte impositiva vinculada a la facturación interna alcanzó $3,9 billones, con un alza nominal del 28,9%, por debajo de la inflación del período.

Por su parte, el IVA aduanero registró una baja nominal del 16%. Esta variación se relaciona con la suspensión de certificados de exclusión, en un contexto en el que también influyen la desaceleración del consumo y la menor actividad económica.

El Impuesto a las Ganancias aportó $3,4 billones y se ubicó levemente por debajo de la inflación. El IARAF calculó para este concepto una contracción real del 1,3%. Si bien los anticipos de sociedades pasaron del 8,33% al 11%, la actualización de escalas y deducciones correspondientes a la cuarta categoría atenuó el efecto de mayor recaudación proveniente de empresas.

Finalmente, el Impuesto sobre los Débitos y Créditos bancarios sumó $1,2 billones y exhibió una baja real del 7,7%. Este gravamen, considerado uno de los más sincronizados con la actividad del mes en curso, reflejó la retracción del consumo y la menor cantidad de días hábiles registrados en febrero.