(Por redacción País Productivo) El ingreso de divisas por exportaciones agroindustriales mostró en marzo un fuerte repunte respecto del mes anterior, impulsado por el ingreso de la cosecha gruesa en el circuito comercial.
Según datos de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), la liquidación de dólares alcanzó los US$ 2.032 millones, lo que representa un crecimiento significativo frente al mes previo.
El salto mensual fue del 57%, equivalente a un incremento de US$ 743 millones en comparación con febrero. Este avance se explica, en gran medida, por la entrada en escena de la cosecha gruesa, que comenzó a dinamizar el flujo comercial y logístico.
En términos interanuales, el desempeño también resultó favorable. La comparación con marzo del año pasado arroja una mejora del 8%, lo que implica cerca de US$ 200 millones adicionales en el ingreso de divisas.
Sin embargo, el balance del primer trimestre todavía refleja una contracción. En los primeros tres meses del año se liquidaron US$ 5.172 millones, lo que representa una caída del 15% respecto al mismo período del año anterior.
Desde el sector exportador explican que el repunte de marzo estuvo vinculado a una mayor llegada de camiones con maíz a los puertos, junto con un incremento en los embarques de trigo, maíz y productos derivados de la soja, además del inicio de la campaña de girasol.
El movimiento en los puertos acompañó esta tendencia. Durante el primer trimestre, los despachos de granos y subproductos alcanzaron las 29 millones de toneladas, marcando un nivel inédito para este período.
El trigo se destacó especialmente, con exportaciones que llegaron a 8,8 millones de toneladas en lo que va del año, duplicando los registros promedio de los últimos cinco años. En paralelo, la cebada también mostró un desempeño sólido, con 2,5 millones de toneladas exportadas.
En cuanto a los cultivos de verano, tanto el maíz como el sorgo comenzaron su campaña recientemente, aunque ya evidencian un ritmo elevado de embarques. En el caso del maíz, las proyecciones para marzo rondan los 5 millones de toneladas exportadas.
El sorgo, por su parte, registró despachos por 207.000 toneladas, lo que implica un aumento del 30% frente al mismo período del año anterior, consolidando una tendencia de mayor protagonismo en el comercio exterior.
El complejo girasolero aparece como uno de los grandes protagonistas del trimestre. La combinación de altos niveles de exportación de aceites y un comportamiento inusual en los envíos de semillas permitió alcanzar cifras récord.
En términos globales, el conjunto del girasol habría superado las 2 millones de toneladas equivalentes exportadas en el primer trimestre, multiplicando varias veces el promedio de la última década.
La soja, en cambio, presenta un panorama más moderado. Aunque la nueva campaña comienza formalmente en abril, durante el primer trimestre las exportaciones totalizaron 7,3 millones de toneladas, levemente por debajo del promedio de los últimos años.
De cara al resto del año, las proyecciones indican que el sector agroexportador podría aportar alrededor de US$ 34.530 millones al mercado cambiario. Esta cifra se ubicaría apenas por debajo de lo registrado en 2025.
Parte de la diferencia interanual se explica por factores específicos del año pasado, como la vigencia de esquemas cambiarios diferenciales y medidas temporales que incentivaron una mayor liquidación anticipada de divisas.
Finalmente, las estimaciones de producción y exportación se mantienen optimistas. Con una cosecha proyectada en torno a las 160 millones de toneladas, el país podría alcanzar exportaciones por 113 millones de toneladas, marcando un nuevo récord histórico.
