(por Christian Veltri) A tres semanas del inicio del conflicto bélico que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán en Medio Oriente, las agresiones se diversifican por varios países de la región, y las amenazas ya llegan a sitios turísticos y actividades religiosas. El precio del petróleo sigue su escalada y sus derivados no dejan de afectar la economía mundial.
En los viejos años 80´s, allá por 1984 una mítica banda pop llamada Culture Club publicaba el hit “The War Song”. En la canción, su líder Boy George cantaba algo así como “…lo mío es mío, no te lo daré, no importa lo que digas, no importa lo que hagas. Ahora estamos peleando. Guerra. La guerra es estúpida, y la gente es estúpida…”.
Este símbolo al repudio de las estupideces que llevan a perder a todos y ganar solo unos pocos que hacen negocio con las guerras, veía la luz en una época en que los conflictos dominantes eran la escalada de tensiones en la guerra fría entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética por la carrera armamentista y amenazas nucleares cruzadas. En Argentina vivíamos el conflicto con la Chile del dictador Augusto Pinochet por el canal de Beagle, solucionado bajo la mediación del Vaticano. Y Medio Oriente transitaba la guerra Irak – Irán.
Pasados 42 años, Boy George podría cantar nuevamente “… guerra estúpida… gente estúpida…” hoy con la misma vigencia que en aquellos años 80. El conflicto bélico que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán en Medio Oriente continúa con ataques de un lado y del otro.
A 3 semanas del inicio de la guerra, ayer viernes 20 de marzo, la República Islámica de Irán, a través de uno de sus portavoces, amenazó con atacar centros turísticos y de entretenimiento en todo el mundo, en una amenaza que configura una estrategia de meter miedo al mostrar que Irán pueda volver a recurrir a ataques militantes fuera del Medio Oriente como táctica de presión.
El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, advirtió que “… parques, zonas recreativas y destinos turísticos de todo el mundo no serán lugares seguros para los enemigos de Teherán. A partir de ahora, basándonos en la información que tenemos, los paseos marítimos, los centros turísticos y los centros de ocio y entretenimiento del mundo tampoco serán seguros para ustedes”.
Las amenazas llegan en fechas festivas religiosas (las que también son atractivo turístico para los visitantes de otras religiones). La guerra oscurece la atmósfera festiva ya que esta semana conmemoraban el fin del ayuno del Ramadán uno de los días más sagrados del calendario musulmán. También, los iraníes celebraban el Año Nuevo persa, conocido como Nowruz; una festividad habitualmente alegre que hoy no lo es por razones obvias.
El Nowruz o el Año Nuevo persa, que coincide con el equinoccio de primavera, es una tradición que se puede ver en celebraciones en todo el suroeste de Asia y que se remonta a miles de años atrás. En Teherán, se desplegaron carteles en honor a esta festividad, y en algunas casas se podían ver familias reunidas en torno a una mesa, pero con festejos opacados por la guerra.

También, en Jerusalén se reportó un ataque con misiles iraníes, con dos explosiones en la Ciudad Vieja. En el interior de las murallas otomanas, los ataques cayeron cerca de lugares sagrados para las tres religiones, a pocos metros de la Explanada de las Mezquitas y de la mezquita de Al-Aqsa, del Muro de los Lamentos y de la basílica del Santo Sepulcro. En pleno fin de ayuno del Ramadam, los accesos a la mencionada mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam, permanecieron cerrados, provocando indignación entre los musulmanes.
Un poco más lejos, fuertes explosiones sacudieron Dubái mientras las defensas aéreas interceptaban proyectiles entrantes sobre la ciudad, donde muchas personas celebraban el Eid al-Fitr, la festividad que marca el fin del mes musulmán de ayuno del Ramadán.
En otros ataques, la semana pasada, un dron iraní impactó contra la torre Address Creek 2, un complejo de uso mixto hotelero y residencial de alta gama ubicado en las inmediaciones de la lujosa zona de Dubai Creek Harbour. En su cuenta oficial de X, la oficina de medios de Dubai informó que, si bien los pisos superiores de la estructura sufrieron daños visibles, los bomberos lograron controlar y extinguir un incendio que se había declarado en dos unidades del edificio y todos los residentes se encontraban a salvo sin registrarse heridos por el ataque. La misma oficina oficial confirmó al día siguiente que dos drones cayeron en las proximidades del Aeropuerto Internacional de Dubai, conocido como DXB.

Hace 2 semanas atrás, a 1 semana del inicio de este conflicto, mostrábamos en nuestra nota (https://paisproductivo.com.ar/como-afecta-a-la-industria-del-turismo-la-escalada-belica-de-medio-oriente/) las primeras escaladas de precios avisando que en breve iba a afectar al circuito económico con claros aumentos en los precios que terminaría recayendo en los consumidores. Y es que Por el estrecho de Ormuz sale alrededor del 20% del petróleo que requiere el mundo entero para abastecer sus necesidades.
La cotización actual del Brent está situándose en torno a los U$D 112 por barril; una cifra muy superior a los U$D 70 por barril que registraba antes del estallido de la guerra y los U$D 92,6 de la primera semana de la guerra.

Y para la aviación, donde el costo operativo del combustible representa entre el 20 y el 30% de la ecuación, el aumento de más de 100% en el precio del combustible aeronáutico (jet fuel), que subió de U$D 87 en enero a U$D 175 promedio esta semana (con picos de U$D 216 el jueves, por ejemplo) el aumento de los precios del pasaje aéreo resulta inevitable.
Algunas aerolíneas ya trasladan estos aumentos al valor del ticket aéreo para poder hacer frente a sus finanzas en la operatividad diaria.
Hong Kong Airlines aplicó un aumento en el “cargo YR” (un ítem en el valor del ticket aéreo que las aerolíneas usan para cubrirse de vaivenes en costos operativos volátiles) mostrando un recargo por combustible y anunciando en su sitio oficial que podría llegar a aumentar hasta 35% en algunas rutas por el incremento del combustible.
La australiana Quantas o su vecina Air New Zealand ya anunciaron subas en sus tarifas de todos los vuelos. Cathay Pacific, American Airlines, United Airlines, IAG, entre otras, también se suman a esta lista de empresas aéreas que anunciaron subas en sus precios.
En Argentina, las 3 aerolíneas aún no mostraron aumentos, pero tanto Aerolíneas Argentinas como JetSmart y Flybondi admiten que esto está en evaluación por el valor actual del combustible.
Pero este crecimiento de 50% del valor del petróleo repercute fuertemente en otros aspectos de la economía diaria, pegándole directamente al bolsillo del argentino de a pie.
Una referencia de esto es el precio del combustible, que subió de algo mas de $1600 hace 3 semanas atrás a más de $1900 hoy, hablando de la simple nafta super en CABA; si vemos las naftas premium o el diesel ya superan los $ 2000 por litro, con subas que llegan a 12%. Lo alarmante es que hace 1 año atrás, la nafta premium estaba en torno a los $ 1000 por litro. Algunos supermercados cuentan “off the record” que esta semana recibieron listas con aumentos 3% en promedio.
