(Por redacción País Productivo) Se veía venir y se vino nomás: China respondió a la suba de aranceles por parte de Estados Unidos, emulando el 34% impuesto por el presidente de la nación norteamericana, Donlad Trump, desatando el pánico en los mercados mundiales.

Pero esto no solo ocasionó un tembladeral financiero a escala global, con caídas en todas las bolsas del mundo y derrumbe de las acciones y bonos, sino que también impactó de lleno en el mercado de commodities, afectando a dos sectores claves para las exportaciones argentinas: la soja y el petróleo y gas.

Repasemos. El miércoles, Trump anunció aranceles recíprocos para casi todos los países del mundo, donde China se llevó una de las peores partes, con una alícuota del 34%, sumado al 20% que ya habían aplicado.

Esto no solo generó la respuesta de China con un 34% de aranceles, sino que fue un poco más allá. También incluyeron restricciones a las exportaciones de tierras raras, cuyo abastecimiento es clave para la industria tecnológica estadounidense; el cese de la exportación de artículos de doble uso (bienes, software y tecnología que pueden emplearse tanto para fines civiles como militares) desde China a 16 entidades estadounidenses que fueron agregadas a una lista de control de exportaciones, y la inclusión de 11 empresas estadounidenses –algunas proveedoras de alimentos y productos agrícolas– en la categoría de «no confiables», lo que les impediría comerciar con China.

Esta escalada repercutió en dos mercados importantes para Argentina. Por un lado, la soja cayó en el mercado de Chicago 3,41% (US$ 12,68) hasta los US$ 358,99 la tonelada, el precio más bajo desde diciembre del año pasado, cuando los valores tocaban su piso de las últimas décadas.

Por su parte, el aceite cayó 2,59% (US$ 26,90) hasta los US$ 1.010,58 la tonelada, mientras que la harina perdío 1,70% (US$ 5,40) para ubicarse al cierre de la sesión en US$ 312,06 la tonelada.

El petróleo también cayó con fuerza: el Brent, de referencia para Argentina, se hundió 6,7% hasta los US$ 65,45 el barril, aunque durante la jornada supo tocar el piso de US$ 64,03 el barril, su valor más bajo en cuatro años.

Por el lado del gas, la cotización en Estados Unidos cayó 6,26% hasta los US$ 3,877 por millón de unidades térmicas británicas (MMBtu).

Si bien todavía falta la respuesta de una buena parte de los países afectados por la suba de aranceles por parte de Estados Unidos y, sobre todo, falta conocer la «letra chica» de las resoluciones del gobierno norteamericano, que se conocerán en los próximos días, lo cierto es que, de no dar un paso para atrás Estados Unidos y retirar su postura intransigente, la guerra comercial tiendería a profundizerse, impactando aún más en los precios.

Sectores clave para Argentina

La agroindustria y el sector del petróleo y gas son centrales para Argentina. El primero es por lejos el mayor aportante de divisas, mientras que el segundo es una fuerte apuesta con proyecciones de crecimiento exponenciales de la mano de Vaca Muerta.

Tomemos en cuenta su peso en 2024 solo del complejo sojero en las exportaciones totales argentinas: representó el 24,6% de los ingresos totales del país, alcanzando los US$ 19.624 millones, ubicándose muy por encima del resto de los sectores.

Se estima que todas las cadenas granarias aportarán unos US$ 30.800 millones este año, de los cuales más del 60% serán del complejo sojero.

Por su parte, el complejo petrolero-petroquímico fue el segundo en importancia en 2024, exportando por US$ 10.402 millones, lo que implicó una participación del 13% en los ingresos totales y un salto del 23,3% respecto a 2023, explicado básicamente por el desarrollo de Vaca Muerta.

Este sector tiene todo para crecer de la mano de este mega yacimiento, donde se extrae petróleo no convencional y gas natural. De hecho, entre ambos productos se proyecta que para 2030 las exportaciones alcancen los US$ 30.000 millones.