(Por redacción País Productivo) La economía argentina registró un crecimiento del 4,4% durante 2025, un dato a priori positivo, impulsado por el crecimiento del agro y la minería.

Según los datos publicados hoy por el Indec, el Producto Bruto Interno (PBI) no solo revirtió las caídas acumuladas en los dos años anteriores, sino que alcanzó el nivel más alto desde el inicio de la serie en 2004.

Medido en dólares corrientes, el valor total de bienes y servicios producidos en el país se ubicó en aproximadamente 680.663 millones de dólares.

Sin embargo, al considerar la evolución demográfica, el PBI per cápita se mantiene por debajo de su máximo histórico. Según estimaciones privadas, se encuentra cerca de un 9% por debajo del nivel registrado en 2011.

Desde el lado de la demanda, el principal impulso provino del consumo privado, que creció 7,9% y representó el 74,4% del total de la actividad económica, superando el promedio de años anteriores.

La inversión mostró un incremento significativo del 16,4%, aunque este desempeño resultó inferior al observado en varios años previos, como 2023, 2022 y otros períodos anteriores a 2018.

En tanto, las exportaciones registraron una suba del 7,6%, contribuyendo también al crecimiento general, mientras que el gasto público prácticamente se mantuvo estable, con un aumento del 0,2%.

Por el lado de la oferta, la mayor expansión se verificó en la intermediación financiera, que experimentó un aumento del 24,7% en su nivel de actividad.

Otros sectores con incidencia relevante fueron el comercio, que avanzó 3,6%, y el agro, con una mejora del 6,2%. También se destacaron incrementos en actividades inmobiliarias, así como en petróleo y minería.

En el análisis trimestral, el PBI del cuarto trimestre de 2025 se ubicó 2,1% por encima del mismo período del año anterior, lo que representó una desaceleración respecto de trimestres previos.

En términos desestacionalizados, la economía mostró una suba del 0,6% frente al tercer trimestre, mientras que la serie tendencia-ciclo no evidenció variaciones, lo que indica una dinámica sin crecimiento en ese indicador.

Por último, los sectores de mayor peso en la estructura productiva, como la industria y el comercio, registraron caídas interanuales en el último trimestre del año. En paralelo, distintos relevamientos señalaron que durante 2025 el crecimiento económico coexistió con un aumento del desempleo, en un contexto de cambios en la composición sectorial de la actividad.