La Fundación Protejer como vocera de distintos sectores industriales nacionales planteó que las actividades estratégicas elegidas por el Gobierno nacional como la energía, la minería, la economía del conocimiento y el campo son necesarios, pero no suficientes para construir una Argentina con pleno empleo que saque a millones de argentinos de la pobreza.

El documento dado a conocer por Protejer resaltó que la industria tiene un rol fundamental en la generación de valor y trabajo genuino a lo largo y ancho del país, y como tal debe ocupar un lugar central del modelo económico, y cumplir un rol protagónico en el crecimiento.

Para los dirigentes empresariales resulta «fundamental incluir a la industria nacional en el marco del diseño de las políticas que van a conducir el rumbo del país en los próximos años, dando señales claras del rol protagónico que se espera de ella, incluyéndola en un capítulo destacado de la Ley de Bases que actualmente se está discutiendo, incorporando un Régimen de Inversiones para el sector PyME».

A la vez destacan la necesidad de sumar en los debates que se están dando actualmente en el Congreso nacional a todas las cadenas de valor nacional, e incorpiorar el desarrollo de proveedores locales y el fortalecimiento de los Institutos Nacionales de Ciencia y Técnica como es el INTI.

De la misma manera, se reclamó también «incorporar al Desarrollo Industrial -inclusivo y federal- como una medida central del Pacto de Mayo, dado que es clave para sacar a la Argentina de su estancamiento económico».

Actividad industrial y empleo

Los datos recientes muestran que, en momentos de crecimiento económico, la capacidad de generación de empleo registrado de las actividades agrícolas y las extractivas de minería, petróleo y gas es sensiblemente menor que la capacidad de generar empleo que tiene la industria manufacturera.

En los últimos cuatro años, la industria manufacturera creó empleo registrado al mismo ritmo que el crecimiento de su actividad: cada punto porcentual de incremento del producto generó un punto porcentual de crecimiento del empleo privado.

Como ejemplo, se resaltó que la industria manufacturera emplea de forma directa y registrada a más de 1,2 millones de personas (y en forma indirecta a 3 millones de personas más), mientras que los sectores ´elegidos´ alcanzan a 421 mil trabajadores registrados.

Sólo la industria textil, indumentaria y calzado supera la totalidad de puestos de trabajo registrados de extracción minera, gas y petróleo (incluyendo su refinación).

Los datos que monitorea el INDEC, señalan la compleja coyuntura económica que está transitando la industria en su conjunto: en marzo 2024, la actividad industrial se contrajo -21,2% interanual, con caídas generalizadas de la producción en todos los sectores industriales.

Esta caída representa el nivel de producción más bajo de los últimos 9 años (con excepción de marzo y abril 2020 en plena pandemia). En el caso de la ´industria textil´ y de ´prendas de vestir y calzado´, la contracción anual fue del -25,1% y del -21,3%, respectivamente.

Medidas urgentes

El trabajo de la Fundación Protejeres consideró necesario tomar medidas a favor de la recuperación de la actividad industrial y promover su crecimiento:

(a) medidas destinadas a la recuperación de la demanda de productos textiles (políticas de mejora de los ingresos, financiamiento al consumo de productos nacionales, programas de desarrollo de proveedores industriales asociados a grandes inversiones en el país),

(b) políticas integrales de mejora de la competitividad y aumento de las exportaciones (financiamiento productivo y de capital de trabajo, esquemas de garantías accesibles, reducción de presión tributaria y moratoria como contingencia, alivio fiscal para generación de empleo, promoción de infraestructura, eliminación retenciones industriales) –

(c) política macroeconómica que incentive la producción y el trabajo (tipo de cambio competitivo, reducción de la inflación y estabilidad).