(Por redacción de País Productivo) La reducción del mercado -tanto interno como externo- afecta directamente a la rentabilidad, el empleo y la expectativa de incrementar los pedidos de los empresarios que proyectan retrocesos de casi el 30%.
El desplome del mercado en niveles por debajo del 50% y el retroceso del uso de la capacidad instalada en julio fueron los datos más relevantes del último informe presentado por la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina (CIFRA). El segmento económico sufrió una caída del 11,3% interanual según el relevamiento.
Estás dos variables rompieron el piso y registraron los peores números en lo que va del año. La tendencia hacia la baja no hizo distinción entre plaza comercial interna y las exportaciones. El resultado: una caída mensual de la demanda en firme de pedidos al 43,10%. En términos de comparación interanual la baja es del 11,30%.

La demanda externa fue del 36%, 12 puntos porcentuales por debajo de la media del último año (48%). A su vez, las empresas estiman que hacia adelante la podría ubicarse en torno al 41%. Hacia un mismo rumbo caminó el uso de la capacidad instalada que se contrajo al 44,80%.
La mayoría de las compañías sintieron la pérdida de rentabilidad en sus economías. El 50% de los empresarios aseguró que la disminución fue importante, mientras que el 30% sostuvo que la reducción fue leve. Finalmente, un 20% indicó que sus márgenes de ganancias siguen estables. Ninguno de los consultados reportó un aumento en su rendimiento lucrativo.

El dato del empleo también sigue la línea de descenso con una torta que se divide entre pérdidas de puestos de trabajo -algunas más pronunciadas que otras-, pero sin porcentajes de contrataciones nuevas. Las dotaciones que se sostuvieron sin alteraciones representaron el 51,7%. En cuanto a las bajas, el 31% indicó una leve reducción de personal y en el 17,2% de los casos la cantidad de despidos fue marcada.
La industria de la función se compone en su mayoría por empresas pyme y se concentra en la zona media del país; Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Solo el 10,3% de estas pequeñas estructuras productivas exporta sus productos, mientras que el 83% se encuentra fuera del mercado internacional. En el medio, un 6,9% de las compañías están en proceso de poder vender al exterior.