Después de una semana de recalentamiento de la divisa, el ex funcionario se animó a proyectar escenarios para un futuro a corto y mediano plazo si el Gobierno no cambia su rumbo.

Haroldo Montagu, economista en jefe de la consultora Vectorial y ex viceministro de Economía, explicó que la presión cambiaria en el segundo semestre no es una novedad. Lo distintivo y preocupante en el caso de la experiencia libertaria tiene que ver con un plan que solo contempla una variable: el índice de precios. En su opinión, la postura oficial simplifica el escenario: “El dilema del Gobierno para 2026 va a ser inflación y dólar versus la actividad y los salarios”.

“Se armó un cóctel perfecto debido a cuestiones estacionales -fin de la liquidación de la cosecha gruesa y vacaciones de invierno con muchos argentinos en el exterior- y por errores cometidos por el equipo económico y eso es lo que genera la tensión en el valor de la moneda norteamericana”, señaló el especialista en relación al incremento que llevó a la divisa a alcanzar un valor cercano a la banda superior durante los últimos días.

Montagu resaltó que el Ejecutivo tenía plena conciencia de lo que podría suceder y no dudó en tildar de “mala praxis” la decisión de eliminar las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) en medio de la tormenta. “Es evidente que buscan controlar el dólar por el impacto inflacionario y no lo están logrando”, aseguró, para luego remarcar que más allá de que se asegura que todo marcha de acuerdo al plan, no queda claro cuál es el proyecto.

“La idea de que el dólar flota es más un deseo del Gobierno que una realidad objetiva, porque hasta ahora solo está subiendo. Una flotación, aun administrada, debería tener fluctuaciones. A pesar de los intentos de controlar la cotización vía mercado de futuros, bonos o con la tasa de interés, desde hace un mes solo vemos que sube y eso es peligroso”, agregó el economista.

Planteada la situación de esta manera, la siguiente pregunta giró en torno a la solución y la respuesta del ex viceministro de Martín Guzmán fue sencilla: “La economía de Milei es muy fácil de analizar, porque es solo bajar la inflación, no hay otra política y lo analizo así: ¿qué es lo que va a hacer para controlar la inflación? Para ellos hay una forma un tanto cruel para conseguirlo y es mantener volando bajito actividad y salarios”.

Se trata de una medida que, en principio, está dando los frutos esperados por la gestión del liberal libertario. Aunque lo que no explota por el lado de la remarcación en góndolas puede generar otro tipo de riesgos, según el entrevistado. “El Gobierno va a tener otro set de problemas: desempleo, poco crecimiento, pobreza. Hay que ver si van a querer hacerle frente, por el momento parece que no”, insistió.

El futuro es incierto, pero los indicios, en el caso de que el plan económico no cambie de rumbo, son claros para Montagu: “Más que recesión yo te diría que se va a profundizar la heterogeneidad productiva. En la medida en que eso empiece a dejar de ser tolerado, porque va implicar salarios bajos, una actividad deprimida, ahí aparecerán otros contratiempos”.

“El orden macroeconómico en Argentina debería ser la acumulación de reservas y debería tender a una inflación similar a la que registran los países de la región. Esa es una salida ordenada. Y hay que hacerlo de una forma genuina, no con endeudamiento con el FMI con inversores extranjeros a tasas insostenibles”, recomendó el entrevistado y aseguró que trabajar solo sobre lo fiscal y lo monetario, es una visión que atrasa.

De la mano de esta explicación, el experto pidió unos instantes para hablar sobre la realidad sobre una frase que se suele escuchar mucho en estos últimos tiempos: “A veces se dice que la macro está bien, pero la micro no tanto, pero ambas van de la mano. Los vasos comunicantes son claros, si una está desordenada, la otra también y eso es una alerta que estamos viendo todo el tiempo”.

La aprobación en las urnas: un punto crucial

El entrevistado volvió a mencionar su apreciación sobre el dilema que el Gobierno deberá enfrentar el año que viene en cuanto a la puja entre la promoción del crecimiento y el mantenimiento de la inflación y aseguró: “Ahí es muy interesante ver cómo lo van a resolver. Algo decisivo para saber qué rumbo va a tomar el rumbo oficial van a ser las elecciones de medio término”.

“El mercado está mirando las elecciones, no solo los inversores locales, sino también los extranjeros. Ya no están viendo la efectividad del plan económico de La Libertad Avanza, sino sostenibilidad política del proyecto y estos comicios van a poder ser un buen test”, insistió el economista que reconoció que la visión cortoplacista es natural en un país en el que se vota cada dos años.

El panorama parece ser un tanto incómodo para la gestión libertaria desde la perspectiva de Montagu, que plantea que, más allá de la situación, tiene posibilidades de conseguir buenos resultados. “Aun cuando las cosas no marchen de acuerdo al plan, el Gobierno corre con una ventaja, que es una oposición un tanto desgastada. Entonces puede ocurrir que, aunque en estos últimos meses haya desajustes, puedan conseguir un triunfo considerable”, aceptó.

“A la sociedad no se le muestra un plan alternativo, es una demanda que está muy presente incluso en los votantes de la oposición. Ya sabemos lo que está haciendo mal Milei, pero no está clara cuál es la salida y, si se está pensado, no está exteriorizado. Lo que se ve es un debate por listas o nombres que no satisface los deseos de una sociedad que espera propuestas, debates e ideas”, profundizó.