(Por redacción País Productivo) La siembra de trigo finalizó con la implantación de 6,3 millones de hectáreas, tras culminar las labores en el sur de la provincia de Buenos Aires, mientras que la cosecha de maíz entró en su tramo final restando levantar un millón de hectáreas ubicadas principalmente en el centro del área agrícola, informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

En cuanto al trigo, «las labores finalizaron precozmente en comparación al ciclo previo, debido a la falta de humedad superficial por ausencia de lluvias y heladas», indicó el informe de la BCBA.

Actualmente, un 84,3% del área presenta condición de cultivo Normal-Buena, y la condición hídrica refleja una caída intersemanal de 12,3 p.p., con un 39,9 % del trigo transitando de macollaje en adelante.

«El cultivo manifiesta algunos daños por frío, amarillamientos y en casos extremos pérdida de stand de
plantas, pero también se observan buenos enraizamientos como consecuencia de las bajas temperaturas», detalló el trabajo.

No obstante, para los próximos días se pronostican algunas lluvias moderadas sobre el margen este del área agrícola que de concretarse impactarían favorablemente en la condición del cultivo y permitirían retomar labores de fertilización, previo al inicio de etapas críticas.

Maíz

Por el lado del maíz, ya se cosechó el 92% del total estimado reportando un rinde medio nacional de 64,8 quintales por hectárea (qq/Ha).

Respecto al promedio de las últimas cinco campañas, se observa un adelanto de 7,4 puntos porcentuales debido principalmente a la falta de humedad que ha dejado el último mes, sumado a heladas que aceleraron el proceso de secado.

Además, en las zonas afectadas por el complejo de virus y bacterias asociado a Dalbulus maidis los colaboradores reportaron que tuvieron que adelantar las labores para evitar el riesgo de vuelco producto del debilitamiento que produjo la enfermedad. Respecto a los resultados zonales, el NEA fue la zona más afectada con rindes en torno a los 31,4 qq/Ha, aunque el NOA, el Centro-Norte de Córdoba y el Centro-
Norte de Santa Fe también sufrieron importantes mermas en sus rindes.

En este contexto, la entidad mantuvo a proyección de producción en 46,5 millones de toneladas, que representa un aumento de 9,5 millones de toneladas respecto a la campaña anterior.