(Por redacción País Productivo) La cooperativa láctea SanCor quedó oficialmente en proceso de venta luego de que la Justicia santafesina estableciera un valor mínimo de US$ 52,1 millones para sus activos. La decisión llega apenas dos meses después de que se decretara la quiebra de la empresa y contempla tanto sus plantas industriales como sus marcas comerciales.

La medida fue dispuesta por el juez Civil y Comercial de Rafaela, Marcelo Gelcich, quien había declarado la quiebra de la firma en abril tras un pedido presentado por la propia cooperativa.

De acuerdo con la resolución judicial, la transferencia de los bienes se concretará mediante un proceso licitatorio abierto a potenciales compradores interesados en quedarse con la totalidad o parte del patrimonio de la compañía.

El esquema diseñado por el juzgado divide los activos en dos grandes categorías. Por un lado, se encuentran las seis plantas industriales junto con sus instalaciones complementarias. Por otro, los activos intangibles vinculados a las marcas y líneas de productos.

Las fábricas fueron tasadas en conjunto en US$ 27,4 millones, cifra que constituye el precio mínimo de referencia para quienes deseen participar de la compulsa.

Entre los establecimientos industriales, la planta de Devoto aparece como la de mayor valor, con una base de US$ 7 millones. En ese complejo se elaboraban productos como leche en polvo, crema y manteca.

El segundo activo industrial más cotizado es la planta ubicada en Gálvez, valuada en US$ 5,5 millones, donde se realizaban tareas de fraccionamiento y empaque de productos lácteos.

Las instalaciones de La Carlota y Balnearia fueron tasadas en US$ 5 millones cada una, ubicándose entre los establecimientos de mayor relevancia económica dentro del patrimonio de la cooperativa.

Más atrás aparece la planta de San Guillermo, especializada en quesos, con un valor establecido en US$ 2,5 millones.

En tanto, la planta de Sunchales recibió una valuación de US$ 2,4 millones. El establecimiento cobró notoriedad recientemente tras sufrir un incendio que afectó sus instalaciones.

La otra gran porción del patrimonio corresponde a los activos intangibles. El juzgado les asignó un valor mínimo de US$ 24,7 millones, cifra que refleja el peso comercial acumulado por la compañía a lo largo de décadas.

Dentro de ese segmento, la marca principal SanCor concentra la mayor parte del valor, con una tasación de US$ 18,7 millones.

Los restantes US$ 6 millones corresponden a marcas asociadas y líneas de productos históricas de la empresa, entre ellas Mendicrim, Tolem y Quesabores, que también formarán parte del proceso de venta.

La licitación pública se desarrollará mediante siete lotes diferenciados: seis estarán integrados por cada una de las plantas industriales y el séptimo comprenderá el conjunto de las marcas comerciales.

Mientras avanza el proceso, ya comenzaron a aparecer interesados. A fines de mayo, Gelcich encabezó una reunión informativa en Sunchales de la que participaron representantes de seis grupos empresarios. Entre ellos estuvieron ejecutivos del grupo francés Savencia y de Adecoagro, además de directivos de Punta del Agua, Elcor, La Tarantela y el empresario Gustavo Scaglione, quien si bien no asistió al encuentro, manifestó interés en analizar la operación. La expectativa ahora se concentra en determinar quiénes finalmente competirán por los activos de una de las cooperativas más emblemáticas de la industria láctea argentina.