La fuerte ola de calor dejará una fuerte mella en el sector agropecuario. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el Valor Agregado Bruto del Agro (VAB Agro) para el año 2024 se proyecta al mes de febrero en US$ 10.453 millones; ello es, US$ 4.700 millones por debajo de la proyección del mes de diciembre que realizó la entidad bursátil, debido a una merma en la estimación de producción de los principales granos y a la caída en los precios internacionales.

En particular, soja y maíz explican el 80% de la caída en el valor estimado de la producción. «Por un lado, la ola de calor de febrero ha recortado el rendimiento proyectado de los cultivos recortando la producción esperada en 4 millones de toneladas y, por el otro, la combinación de caída de precios recibidos por el productor y aumento de los costos ajustó fuertemente el valor agregado por este eslabón clave de la producción argentina», indicó la BCR. 

Con estos números, si bien el VAB Agro muestra una fuerte recuperación post sequía, será el segundo valor más bajo desde la campaña 2018/19, casi un 20% por detrás del valor promedio del producto agrícola de los últimos cinco años. 

Por otra parte, el gran golpe de la caída en los precios a nivel macroeconómico viene del lado del comercio exterior. Como es sabido, dos de cada tres dólares que Argentina exporta los proveen las cadenas agroalimentarias, de modo que la reversión de precios internacionales se traduce en un duro golpe para las cuentas externas. 

A los precios actuales, el valor de las exportaciones de granos, aceites, harinas y otros productos derivados se proyecta hoy en US$ 31.300 para la campaña 2023/24; ello es, US$ 4.500 millones por detrás de lo proyectado en el mes de diciembre. Nuevamente, este ingreso de dólares superará al del año anterior ya que la feroz sequía deja la vara baja, pero suavizamos el resultado tomando el promedio de los últimos tres años, el valor de las exportaciones previsto para el nuevo ciclo se ubica 18% por debajo.