(Por redacción País Productivo) Las cifras no tienen discusión y son la postal más precisa de lo que significa el atraso cambiario: un país caro tierras adentro, pero con un «dólar barato» que permite que aquellos argentinos que puedan, vacacionen en el exterior.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en febrero ingresaron al país unos 494.400 turistas extranjeros, lo que significó una caída del 30,7% en la comparación interanual, mientras que 1,82 millones vacacionaron en el exterior, un salto del 74,2%.

También una caída en la cantidad de excursionistas (personas que ingresan o salen del país sin pernoctar y que generalmente vienen o van a comprar productos y mercaderías) que ingresaron al país.
Así, se registró una merma del 43,5% en el ingreso, contabilizando unas 268.100 personas, mientras que salieron del país 619.400 personas, un 72,3% más que en el mismo mes del año pasado.

«El 86,2% del turismo emisivo se dirigió a los países limítrofes. Los principales destinos fueron Brasil, con
38,6%; Chile, con 20,2%; y Uruguay, con 16,3%», detalló el trabajo del Indec.
El 63,9% de esos turistas salieron del país por la vía terrestre; el 27,6% lo hicieron por vía aérea; y el 8,5% optaron por la vía fluvial/marítima.
«De esta manera, en febrero se registró un saldo negativo de 1.680,7 miles de visitantes internacionales por todas las vías de acceso al país. Este resultado fue debido a los saldos negativos de 1.329,4 miles de
turistas y de 351,3 miles de excursionistas», concluyó el trabajo del Indec.
