(Por redacción País Productivo) El Gobierno avanzará con su nuevo “Super RIGI” para atraer inversiones por hasta US$140.000 millones, con una rebaja del impuesto a las ganancias del 25% al 15% y beneficios especiales para sectores ligados a la transición energética.

El esquema fue detallado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien explicó que el proyecto será enviado al Congreso en las próximas semanas como una ampliación del régimen de incentivos ya vigente.

La iniciativa apunta a industrias estratégicas que actualmente tienen escaso desarrollo en el país, especialmente aquellas vinculadas al cobre, el litio y la electromovilidad.

“En las próximas semanas, probablemente vamos a estar llegando a pedidos de inversión que se van a acercar a los u$s140.000 millones”, afirmó Caputo.

Según el funcionario, esos desembolsos permitirán generar empleo y aumentar el ingreso de divisas en una economía que busca consolidar un esquema de apertura financiera y cambiaria.

“Van a generar una enorme cantidad de empleo” y las divisas necesarias para “un tipo de cambio libre donde la gente pueda comprar dólares”, sostuvo el ministro.

El nuevo esquema introduce cambios relevantes respecto del RIGI original. El principal beneficio será la reducción de la alícuota del impuesto a las ganancias desde el actual 25% hasta el 15%.

Además, el régimen incluirá un mecanismo de amortización acelerada que permitirá descontar el 60% de la inversión durante el primer año.

El 40% restante podrá distribuirse entre el segundo y tercer año, con un esquema de 20% anual, acelerando la recuperación fiscal de los proyectos.

Caputo calificó este sistema como “mucho más acelerado” que el vigente y aseguró que busca mejorar la competitividad frente a otros países.

El proyecto también ampliará las exenciones arancelarias para importar insumos vinculados a la producción y no solamente bienes de capital.

De acuerdo con el ministro, la normativa actual presenta “zonas grises” en la nomenclatura de importaciones que generan conflictos interpretativos y trabas operativas.

Otro de los puntos centrales será la eliminación de derechos de exportación para las actividades comprendidas dentro del nuevo esquema promocional.

En el plano provincial, el Gobierno propondrá que las jurisdicciones adheridas limiten Ingresos Brutos a un máximo de 0,5%, mientras que los municipios no podrán aplicar tasas sobre las actividades promovidas.

“El monto mínimo todavía no lo hemos terminado de definir”, aclaró Caputo al referirse al piso de inversión que deberán cumplir las empresas.

El funcionario mencionó como ejemplos potenciales el refinamiento y laminado de cobre y la producción de vehículos eléctricos a partir del litio argentino.

“Este nuevo RIGI puede hacer que una empresa decida una inversión de u$s20.000 o u$s30.000 millones en favor de la Argentina”, aseguró.

En defensa del esquema, Caputo argumentó que la reducción impositiva no implicará necesariamente menos recursos fiscales. “Si bien vamos a estar con menos impuestos, vamos a estar cobrando impuestos que hoy no se cobran porque estas industrias hoy no existen en el país”, concluyó.