(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional continúa flexibilizando el cepo cambiario para las importaciones. En este caso, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que a partir de diciembre elevará el límite de US$ 1.000 a US$ 3.000 por compras online a través del sistema courier y eliminará aranceles por los primeros US$ 400.
Los productos que podrán comprarse en el exterior por este sistema son ropa, juguetes y pequeños electrodomésticos, indicaron desde el Ministerio de Economía.
Asimismo, desde el Gobierno entienden que esta medida no solo beneficiará a los consumidores que tengan la posibilidad de realizar gastos en el exterior, sino que también les permitirá a las pymes hacer importaciones de emergencia, como por ejemplo la adquisición de repuestos para las maquinarias.
Al respecto, el titular de Hacienda, Luis Caputo, indicó por su cuenta oficial de X, que esta medida se toma para que «todos argentinos puedan acceder a precios más competitivos, no solo los que tienen la oportunidad de viajar y traerse ropa, juguetes y/o pequeños electrodomésticos del exterior».
«Con estas medidas estamos dándole la oportunidad a millones de ciudadanos de elegir qué quieren comprar y dónde, de cara a las fiestas, recibiendo los productos en la puerta de su casa, y apuntando a ampliar la oferta para todos”, dijo Caputo.
La iniciativa fue anunciada por el vocero presidencial, Manuel Adorni, junto al secretario de Industria y Comercio, Pablo Lavigne.
“Esta medida va a entrar en vigencia a partir de diciembre, tiene por objetivo que los argentinos puedan importar más productos a un mejor precio, especialmente aquellos ligados al sector tecnológico y textil, como sucede en los países normales, el tema que acá nos habíamos acostumbrado a ser un país anormal”, dijo Adorni.
Según planteó Adorni, “esto es parte de la normalización del comercio exterior que empezó con el fin de las Siras y que siguió la importación de productos para generar mayor competencia y la eliminación de reglamentos técnicos, licencias y otras cargas burocráticas innecesarias. Todo esto tiene como fin que Argentina sea un país más libre en contraposición con el que se encontró el gobierno el 10 de diciembre último, cuando la Argentina era el tercer país más cerrado del mundo, detrás de Sudán y de Etiopía”.
