(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional oficializó la desregulación del sector de transporte de pasajeros de media y larga distancia, con el cual buscará aumentar la competencia y reducir los costos, facilitando la inscripción de nuevas empresas prestadores y dejándolo de considerar como un servicio público.

A través del decreto 883/2024 publicado hoy en el Boletín Oficial, el Gobierno dispuso que la medida entrará en vigencia en 60 días y que para ello se creará un Registro Nacional del Transporte Interjuridisccional de Pasajeros por Automotor en el cual se inscribirán las compañías que deseen prestar servicios y que cuenten con los requisitos necesarios para hacerlo.

«Los transportistas y empresas de transporte automotor de pasajeros podrán establecer libremente los recorridos, horarios, precios, modalidades y duración de los servicios que presten. A tal fin, podrán utilizar todo vehículo que cumpla con los estándares en materia de seguridad establecidos por la Autoridad de Aplicación», estableció la normativa.

Para esto, «los vehículos de los transportistas y de las empresas prestadoras del servicio de transporte automotor de pasajeros podrán iniciar el viaje y hacer paradas para el ascenso y descenso de pasajeros en cualquier terminal o sitio que no esté prohibido por las autoridades locales, quedando sometidas, según corresponda, a las jurisdicciones nacionales, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipales».

Por otro lado, marcó que «en los espacios de acceso público de todos los puertos, aeropuertos y aeródromos nacionales podrán ingresar para el ascenso y descenso de pasajeros y su transporte hacia cualquier destino servicios de alquiler con taxímetros habilitados en cualquier jurisdicción y los vehículos de cualquier tipo de empresa prestadora del servicio de transporte automotor de pasajeros, sean estos contratados de manera tradicional o mediante la utilización de plataformas digital».

Para el Gobierno resulta necesario «dotar de herramientas normativas más ágiles y flexibles al sistema de transporte con el fin de implementar un régimen que se caracterice por una mayor desregulación en materia de prestación y operación de servicios, promoviendo de ese modo un mayor nivel de competencia», por lo que «corresponde adoptar las medidas para que todas las empresas de transporte registradas y las que se incorporen en el futuro puedan prestar servicio libremente en todos los recorridos, brindando continuidad a los que se encuentran actualmente activos».