(Por redacción País Productivo) El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo sin cambios su previsión de crecimiento para la Argentina, al sostener una expansión del PBI de 5,5% para 2026, incluso en un contexto de mayor incertidumbre internacional en el que redujo la estimación de crecimiento de la economía mundial al 3%.

El organismo atribuyó el nuevo escenario a la combinación de tensiones geopolíticas y el avance de la inteligencia artificial, dos factores que empujan la actividad en direcciones opuestas.

La actualización de las Perspectivas de la Economía Mundial dejó a la Argentina entre los países cuyas proyecciones permanecieron estables, mientras varias economías registraron revisiones a la baja por el impacto del conflicto en Medio Oriente y la volatilidad sobre los mercados internacionales.

El informe del FMI señaló que la economía global crecerá 3% este año, una décima menos que lo previsto en abril, debido a que la escalada del conflicto en Medio Oriente elevó la incertidumbre, afectó las cadenas de suministro y mantuvo elevados los precios de la energía.

En ese contexto, el organismo decidió sostener la previsión para la Argentina, sin introducir cambios respecto de su informe anterior, lo que implica que continúa esperando una recuperación de la actividad económica del 5,5% durante 2026.

El Fondo explicó que el escenario internacional está atravesado por «fuerzas contradictorias», en las que el impacto negativo de los conflictos geopolíticos convive con el impulso derivado del desarrollo de la inteligencia artificial y de las inversiones vinculadas a esa tecnología.

Según el organismo, el efecto final depende de la exposición de cada economía a esos factores. Los países exportadores de energía se benefician por el mayor precio de los hidrocarburos, mientras que aquellos con una fuerte inserción en la cadena tecnológica reciben un impulso adicional sobre su nivel de actividad.

En cambio, el FMI advirtió que las economías importadoras de energía y con baja participación en el desarrollo tecnológico enfrentan un panorama menos favorable, ya que soportan mayores costos energéticos sin captar plenamente los beneficios del nuevo ciclo de inversión asociado a la inteligencia artificial.

El informe también prevé que la inflación mundial alcanzará 4,7% este año, interrumpiendo el proceso de desaceleración observado desde 2024, como consecuencia del encarecimiento de las materias primas y de las disrupciones generadas por el conflicto bélico.

En ese marco, el Fondo remarcó que persisten riesgos elevados para la economía internacional y sostuvo que un agravamiento de las tensiones geopolíticas podría modificar nuevamente las proyecciones difundidas en esta actualización.

El organismo reiteró además la importancia de que los bancos centrales mantengan su independencia y continúen orientando la política monetaria hacia la estabilidad de precios, en un contexto en el que la inflación todavía se ubica por encima de los objetivos en numerosas economías.

La decisión de mantener sin cambios la estimación para la Argentina contrasta con la revisión a la baja aplicada sobre el crecimiento global y refleja que el FMI no modificó su evaluación sobre la trayectoria esperada para la actividad económica local en el corto plazo.

La actualización de julio constituye una revisión intermedia del informe de Perspectivas de la Economía Mundial, documento que el FMI publica dos veces al año y complementa con actualizaciones periódicas para reflejar cambios en el escenario macroeconómico internacional.

Las nuevas proyecciones llegan en un momento en el que el organismo sigue monitoreando la evolución de la economía argentina en el marco del programa vigente, al tiempo que continúa evaluando el desempeño de las principales variables macroeconómicas.