(Por redacción País Productivo) El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó hoy un programa financiero con el que busca despejar las dudas del mercado sobre la capacidad de pago de la deuda en moneda extranjera, afirmando que los compromisos de 2026 están «sobrecumplidos» y que, una vez cubiertos los vencimientos de este año, quedará un excedente de US$3.700 millones para afrontar parte de las obligaciones de 2027.
La estrategia fue presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase. El objetivo oficial es mostrar de manera anticipada cómo se financiarán los pagos de deuda en dólares hasta el final del mandato presidencial y reducir la incertidumbre que generan los fuertes vencimientos previstos para 2027.
Según los datos difundidos por Economía, las necesidades de financiamiento en moneda extranjera ascienden a US$19.200 millones durante 2026 y a US$24.900 millones en 2027. Esos montos incluyen amortizaciones e intereses de deuda con bonistas privados, el Fondo Monetario Internacional y otros organismos multilaterales.
La principal señal que buscó transmitir el Gobierno fue que los compromisos correspondientes a este año ya cuentan con respaldo financiero suficiente. De acuerdo con las proyecciones oficiales, las distintas fuentes de financiamiento permitirán no sólo cancelar todos los vencimientos previstos, sino además acumular un remanente de US$3.700 millones que se trasladará al ejercicio siguiente.
Ese excedente funcionará como un colchón para comenzar 2027 con mayores recursos disponibles, un aspecto que el equipo económico considera clave debido a que se tratará de un año electoral y con un calendario de pagos más exigente.
Para alcanzar ese resultado, el programa contempla una combinación de herramientas de financiamiento. Entre ellas figuran emisiones de deuda en el mercado local, desembolsos de organismos internacionales, renovaciones de vencimientos y otras fuentes de fondeo previstas por el Tesoro.
El esquema también incorpora ingresos provenientes del proceso de privatizaciones. Las estimaciones oficiales prevén recursos por alrededor de US$800 millones durante 2026 y otros US$1.500 millones en 2027, que se destinarán a fortalecer la posición financiera del Tesoro.
Durante la presentación, Caputo remarcó que el Gobierno no considera necesario salir a colocar deuda en los mercados internacionales mientras las tasas de interés continúen siendo elevadas.
«No va a haber ningún problema en los refinanciamientos de 2026 y 2027», sostuvo el ministro al defender la consistencia del programa financiero.
El funcionario explicó que la decisión de evitar emisiones externas responde al costo del financiamiento. Señaló que en oportunidades recientes se evaluó la posibilidad de emitir deuda a diez años con tasas cercanas al 12,5% anual, un nivel que el Gobierno considera excesivo.
«Nos hemos ‘perdido’ esas ventanas porque no es lo mismo financiarnos al 6% que al 12,5%. Esa menor tasa requiere menos esfuerzo fiscal y nos permite usar esos recursos para otras cosas o seguir bajando impuestos», afirmó Caputo.
En ese sentido, el ministro sostuvo que uno de los objetivos de la estrategia financiera es desarrollar el mercado de capitales local y disminuir la dependencia del financiamiento proveniente del exterior.
«Argentina debe ir reduciendo cada vez más la dependencia que siempre tuvo de Wall Street», señaló durante la conferencia de prensa.
Además del esquema para cubrir los vencimientos inmediatos, el equipo económico presentó una meta de más largo plazo vinculada con la recuperación del acceso al crédito internacional en mejores condiciones.
Caputo indicó que la aspiración del Gobierno es que hacia 2031 la Argentina obtenga nuevamente la calificación de «grado de inversión», lo que permitiría acceder al financiamiento externo con menores costos y ampliaría el universo de inversores interesados en activos argentinos.
«Hemos hablado con las tres calificadoras de riesgo más importantes y dos nos dijeron que era difícil pero lograble», expresó el ministro, quien agregó que el objetivo es alcanzar las métricas necesarias al finalizar un eventual segundo mandato presidencial.
Con esta presentación, el Gobierno intentó ofrecer una hoja de ruta detallada sobre cómo prevé afrontar los compromisos de deuda de los próximos dos años. La apuesta oficial consiste en mostrar que cuenta con fuentes de financiamiento suficientes para cubrir los vencimientos de 2026, comenzar 2027 con un excedente de US$3.700 millones y reducir las dudas del mercado sobre la capacidad de pago del Tesoro.
