(Por redacción de País Productivo) Se profundiza la situación crítica dentro del sector productivo argentino. Las perspectivas de un repunte están cada vez más lejos desde el punto de vista de algunos empresarios locales.
La fábrica de lavarropas Whirlpool resolvió desconectar la línea de producción en su planta de Fátima, en el municipio de Pilar. Por medio de un comunicado informaron la decisión que, según el texto, “implica una reconfiguración estructural de la operación en la Argentina”. El desenlace de este negocio que comenzó en 2022 tiene como consecuencia la pérdida de 220 puestos de trabajo.
Al mismo momento de anunciar el cierre del establecimiento, la empresa aclaró que mantendrá sus operaciones en el país con actividades estrictamente comerciales y de servicio. De esta manera, su compromiso, a partir de este cambio, se limitará a garantizar el abastecimiento de electrodomésticos, accesorios y repuestos en todo el territorio nacional; así lo explica la nota publicada.
“La compañía reafirma que su continuidad en la Argentina no está en revisión: su presencia comercial y su portafolio de productos seguirán disponibles para los consumidores, bajo un esquema operativo alineado con las condiciones del entorno local y regional”, agregó el comunicado.
La resolución de Whirlpool se suma a la situación de la fábrica de ollas Essen que se apoderó de la agenda mediática a inicios de esta semana por el despido de 30 operarios de su planta ubicada en Venado Tuerto, Santa Fe. Son solo dos ejemplos del impacto sobre la industria nacional que tienen la falta de competitividad y la facilitación de compras directas desde el exterior.
Un panorama oscuro
El escenario actual es adverso y para algunos empresarios resulta difícil visualizar un horizonte optimista para estos próximos años. «Los factores que provocaron estas decisiones por parte de las empresas van a continuar: la apertura indiscriminada de las importaciones, sumada a la caída de la demanda», anticipó a LT8, Walter Andreozzi, titular de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE).
«Hay una ratificación de esta política a nivel electoral. No vemos que el escenario cambie por lo menos en los próximos dos años”, agregó el empresario que aseguró que esta serie de despidos que protagonizaron Essen, Whirlpool y Cramaco están visibilizando “algo que se venía dando en forma silenciosa” desde hace unos meses.
En línea con estas declaraciones, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, insistió en la enorme necesidad de mejorar la competitividad en una entrevista con Infobae. Además, remarcó que la carga impositiva y la falta de infraestructura, entre otros factores, encarecen la producción argentina entre un 25% y 30% en comparación con los costos que tienen las fábricas brasileñas.
Los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) en base al Estimador mensual de actividad económica, tampoco son positivos. Si bien el resumen ejecutivo de septiembre de 2025 registró una suba del 5% interanual y una del 0,5% mensual, la excepción llegó de la mano de la industria manufacturera que cayó un 1% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
