(Por redacción País Productivo) Lo que quería el Gobierno terminó pasando y la cotización del dólar oficial volvió a ubicarse más cerca del piso de la banda cambiaria establecida por el Banco Central (BCRA), que permite la fluctuación de la divisa norteamericana entre los $1.000 y $1.400.

De esta manera, el dólar mayorista tuvo una caída de $70 duraneta la jornada, equivalente a 5,9%, ubicándose así a $1.124, mientras que el minorista se hundió $55 en el Banco Nación, para cerrar a $1.160.

Por su parte, los financieros también se acoplaron a la baja del mayorista, con el MEP perdiendo 3,9% hasta los $1.155, al igual que el CCL, que se ubicó en $1.166.

La principal razón que explica este desplome de la divisa norteamericana, el mayor desde que se estableció el nuevo régimen cambiario y el fin del cepo, es la intervención del BCRA en el mercado de futuros.

Si bien hay una buena oferta de dólares, no solo por el robustecimiento de las reservas por parte del FMI, sino también porque están entrando los dólares de la cosecha gruesa, la fuerte compra de la autoridad monetaria en dicho mercado da por tierra las expectativas de una devaluación, amoldando la cotización de la divisa a las intenciones del Gobierno.

Según fuentes del mercado, se volcaron entre $500 y $800 millones en el mercado de futuros, haciendo que la posición diciembre retrocesa $135.

Ayer, el director de BCRA, Federico Furiase, explicó que el sistema implementado está pensado para que el dólar se ubique cercano a la ventana inferior.

“El nuevo esquema cambiario está diseñado para que el tipo de cambio esté más cerca del piso que del techo, que fue lo que ocurrió, por una cuestión de flujos”, dijo Furiase en el evento Finanzas Públicas Provinciales, organizado por Adcap y DLA Piper.

Según explicó Furiase, esto se daría así porque “no hay emisión monetaria, a que el superávit primario sigue retirando pesos de la ‘cancha’ a razón de un billón por mes y a que de acá a fin de junio está la estacionalidad de la cosecha, que va a generar una buena oferta de dólares”.

Además, el funcionario nacional volvió a recordar que la baja temporal de retenciones finaliza a fin de junio, por lo cual entiende que el sector agropecuario «aprovechará» esto, sumando aún más dólares al mercado.

A esto, sumó que la emisión del Bopreal «también va a chupar pesos, con lo cual dentro de la banda hay una ecuación macroeconómica que en términos de flujo da menos pesos y más oferta de dólares”.

«Hay toda una ecuación de más oferta de dólares y menos pesos que nos va a llevar al piso de la banda, y ahí el Banco Central va a poder acumular las reservas y cumplir con los objetivos con el Fondo”, agregó.

Así, “una vez recapitalizado el Banco Central con estos US$ 20.000 millones, que son reservas líquidas de libre disponibilidad, nos permite tener un piso relativamente bajo en la banda para priorizar el objetivo de desinflación, porque eso, a su vez, permite que cuando se flota adentro de la banda, la cantidad de dinero se mantenga fija”, concluyó Furiase.